lunes, 25 de marzo de 2019

6 años y muchas razones!


De nuevo llega este aniversario primaveral que no puedo dejar pasar sin hacer algunas reflexiones. Ya van 6 años! Y como digo en el título de este post, celebro sobre todo que la vida me da muchas y muchas razones para seguir! Quizás antes también me las daba, pero yo no las valoraba. Si disfrutaba, pero no tenía la conciencia que tengo ahora de que todo se acaba, o se puede acabar en cualquier momento.

Llevo un año sin escribir, y agradezco los mensajes que preguntan por mi salud, por el nacimiento de mis hijos, y aquellos que me piden que siga escribiendo que les sirve de ayuda. Esa es la mayor satisfacción que me puedo llevar! Que yo ayudo! Ojalá pudiera hacer más! El día a día me come y me cuesta encontrar un rato para escribir, pero hoy es un día señalado, y hay que dar visibilidad a los que nos curamos, es nuestro deber, así que saco unos minutillos de mis pocas horas de sueño...

Haces 6 años que me cambió la vida. Hoy celebro que soy una gran superviviente, y no porque yo sea grande, jajajaja, sino porque he pasado los 5 años de riesgo, esos que salen en las estadísticas...no tengo el alta en Oncologia, pero si he pasado un límite importante. 

Saber que de pronto todo se acaba, como el día que me dijeron que tenía cáncer, o que se acabó lo de tener tetas propias...ya solo serían de silicona, o aquellas otras noticias horribles que de pronto me han llenado de tristeza y muchas lágrimas,  también me han dado mucha libertad. Creo que lo he contado algunas veces. No me aferro a las cosas y a la vida como antes, la sensación de que todo es temporal te deja ser más libre. Y también te deja disfrutar de la felicidad, porque sabes que es momentánea. Existe, pero no dura para siempre. El otro día lo hablaba con una amiga, nada de súper héroe ni de campeona, yo no he elegido las cosas malas que me pasan, pero hay que aprender a vivir con la adversidad, y ver ahí los momentos de felicidad que te regala la vida o que tú consigues. Mi madre, sobre todo, me llenaba cada día de esos inolvidables momentos. 

Ahora tengo además dos razones nuevas para ser feliz, y estar agradecida de que hace 6 años me dieran dos noticias, una que tenía cáncer, otra que había muchas posibilidades de que pudieran curarme. Marta y Diego son el mayor motivo de mi felicidad. Fue una temeridad que yo me quedase embarazada con mis antecedentes, lo sé, y muchos me lo dijeron, pero yo pienso que el que no corre no se cae, y que la vida está para cumplir los sueño. Y ellos, eran mi sueño. El embarazo fue complicado, y el post parto con un susto importante, ya que pese a estar mastectomizada, por algunas partes del pecho me subió la leche...como? pues si! De pronto unos bultos empezaron a salir y el dolor fue brutal. La vida se abre camino, pensé yo! Y así fue! Pequeños restos de glándulas mamarias que no se ven en casi ninguna de las pruebas que nos hacemos normalmente, pero ahí estaban. Bueno, todo quedó en un susto, y en tener ahora más controles, pero todo bien!

La realidad supera totalmente a lo que había imaginado. No puedo describir lo que siento al verme como madre de esos dos muñecos. Antes llevaba mal no tener hijos y sobre todo la incertidumbre de si podría o no ser madre alguna vez. Y ahora solo puedo comprenderme, comprender ese sentimiento de vacío que yo tenía cuando ellos no estaban...suerte las que lo vivís sin problemas añadidos para conseguirlos! 

Esto no significa que sea idílico, eh? No os confundáis! Estoy agotada! Jajajaja! Bueno, estamos, el padre también pasa lo suyo...lo de tener mellizos a los 41 años pesa un montón, pero merece muuucho la pena. Bueno, mejor dicho, merece todas las penas.

Hoy quiero deciros a las que me habéis pedido este tiempo que no deje de escribir, que no perdáis la esperanza, que os llamen locas, da igual, pero que luchéis por vuestros sueños, cada una el que tenga, que creáis que podéis, que por vosotras no quede, y si no se puede, pues al menos que hayáis hecho todo lo posible. 

Vuelvo a recordar una frase de mi querida Sandra Ibarra que me encanta, y que me la recuerdo cada día. "La vida no puede alargarse, pero si puede ensancharse". Llenaros de momentos  y de personas que ensanchen vuestras vidas. Eso nos hace ricos! A celebrar la vida! besos a tod@s! 




domingo, 25 de marzo de 2018

5 años!



La tasa de supervivencia en el cáncer de mama se mide a 5 años. Así nos lo contó el oncólogo la primera vez que fuimos a verlo con mi diagnóstico, y en mi caso, un tipo de cáncer denominado Her2+ era del 70 %. 

Nos pareció poco tiempo, y poco porcentaje, la verdad. Ya solo buscaba en internet información de mujeres que con el mismo tipo que el mío, hubieran vivido más de esos 5 años. Y las había, claro que las había! Afortunadamente! 

Hoy es mi quinto cumpleaños, por fin me he convertido en parte de ese 70 por ciento. Y estoy muy agradecida. Últimamente además he leído que ya es del 90%.

Vivirlo con el pelo larguísimo y la barriga tan gorda ya casi de 5 meses por mi embarazo de mellizos, por cierto, que parecen niño y niña, hace además que todo sea mucho mejor. 

No entiendo que no este mi madre conmigo para celebrarlo, con los momentos tan duros que vivió conmigo en la quimioterapia o en los postoperatorios, pero bueno, creo que esa va a ser la nube oscura que siempre empañará mis alegrías y mis sonrisas. Esa ausencia es tremenda.

Cada año, el 25 de marzo y el lunes santo, pues ese día en 2013 lo era, son días muy especiales en mi familia. No imaginábamos a cuanto nos tendríamos que enfrentar, pero lo hicimos, y la vida, Dios, o cada uno en quien quiera creer, nos ha ayudado a que todos aquellos malos ratos, merezcan la pena. Porque vivir, aunque a veces cueste tanto, merece la pena y de verdad.

El otro día tuve la suerte de cenar en la gala de la fundación Sandra Ibarra en Sevilla con Inma, otra de las supervivientes que cuentan su testimonio en el libro Diario de vida. Y me
decía que se nos notaba una sonrisa diferente después de lo que hemos pasado. Y pienso que es verdad. A nosotras, como a otras muchas personas que se han visto en situaciones complicadas por diferentes motivos, la vida no nos ha salido gratis. Hemos pagado un peaje importante por seguir. En mi caso fue a los 35, y gracias a ese peaje tan caro, hoy con 40 celebro ser parte de los porcentajes de supervivencia, y sobre todo celebro estar embarazada. Algo que parecía imposible  después del cáncer y su tratamiento.

Hoy quiero celebrar mis 5 años de vida con todas vosotras que estáis afrontando la enfermedad, o su tratamiento o sus secuelas, y deciros una frase que me encanta que siempre
nos dice Sandra Ibarra," La vida no se puede alargar, pero se puede ensanchar." Yo en estos 5 años he aprendido a ensanchar mi vida cada día, ese es el mejor aprendizaje que me ha regalado todo esto.

Ánimo y mucha suerte y sobre todo, gracias por estar ahí estos 5 años! Habéis sido parte importante de esta segunda parte de mi vida!.

miércoles, 31 de enero de 2018

Bendita fatiga!


Cuantas veces he soñado con contar esto! Tantas tantas que se me agolpan las palabras y no soy capaz de ordenarlas!

Es tanta la emoción que hasta me da miedo compartirlo, y eso que ha sido precioso ver la reacción de las personas a las que se lo he ido contando, cada sonrisa, cada abrazo, cada lágrima, es mucho más que solo enhorabuena, es un "por fin", un "te lo mereces!".

He vivido muchas cosas en mis 40 años de vida, algunas muy duras, sin duda la más dolorosa es la repentina y sorprendente pérdida de mi madre, pero sin contar eso, que es un auténtica tragedia, puedo decir que la que peor he llevado siempre es la de no quedarme embarazada. Algo tan natural, tan normal para algunos, que depende en muchos casos solo de la voluntad, y en mi caso, no sabemos por qué, pero no podía ser. ¿Por qué se me negaba a mí algo que deseaba tanto y que consideraba el paso siguiente en mi vida? No lo sé, sigo sin saberlo. Han sido 10 años muy muy duros. Es verdad que hubo dos años de tratamiento de cáncer, la calva, las dos mastectomias, pero de todo aquello tenía la confianza de que se salía. Sin embargo, de la infertilidad, y más después de la quimioterapia, no lo tenía nada claro.

El camino ha sido duro, he perdido tiempo, dinero, salud, el ritmo de muchas amistades...este tema te separa de las personas que no te comprenden porque no lo han vivido, y es realmente algo difícil de entender. Hay que vivirlo....y cuando esas personas te dicen que no hay que tener hijos para ser feliz, pues ya te terminan de matar, porque ellos o ellas si los tienen! Es algo realmente difícil de llevar y de compartir. Hasta mi madre la pobre que tardó en entenderme, me decía que no había vivido esto de cerca, algo que es animal, y que por eso lo único que podía sentir era pena porque yo sufriera pero que no me podía comprender.

Gracias a un médico maravilloso, a un marido que no ha tirado la toalla nunca, y a base de confiar e insistir, por fin lo hemos conseguido! Estoy embarazada de mellizos!El próximo mes de julio seré madre! Aún no me lo puedo creer!

La sonrisa de la boca no se me quita desde diciembre que me enteré! Es un milagro! Estoy viviéndolo como algo único y maravilloso!

En la vida hay muchas opciones, muchos caminos, pero lo importante es que elijas el tuyo, que no te lo impongan. Que no te digan nunca que tú por aquí no puedes pasar. Lucha, persevera, llora! Aprieta los dientes, pero si hay algo que crees que te mereces y que quieres vivir, ve a por ello, contra todo y contra todos!.

Ojalá me lean mujeres que estén pasando por lo que yo he pasado, tanto por el cáncer como por el tema de no quedar embarazada, y de pronto vean un rayito de luz! Hay esperanza! Hay casos increíbles y muy difíciles como el mío!.

Ahora estoy que me muero de fatiga, tengo náuseas a todas horas y vomito casi a diario, pero bueno, bendita fatiga! He vomitado por estar con quimioterapia! He llorado por tener problemas de salud, por la despedida de seres queridos, por preocupaciones que no sabía cómo tratar...y ahora me quita el sueño esa fatiga, no pasa nada, el motivo lo cambia todo, después del mal rato, siempre digo gracias gracias gracias, quería vivir todo esto, es un sueño!

Os dejo con este chute de felicidad y de emoción! Y a las que estéis pasando por esto, insisto, Nunca tiréis la toalla, y recordar que nadie dijo que sería fácil!

Os iré contando de mi embarazo!

viernes, 17 de noviembre de 2017

Diario de vida

El pasado mes de abril recibí una llamada que me hizo mucha ilusión. A través de mi querida amiga Carla de Pulseras Rosas contactaron conmigo para participar en un precioso e ilusionante proyecto de la Fundación Sandra Ibarra. Me contaron algo por teléfono y me dijeron el día y la hora en que podríamos vernos, y desde el primer momento dije que sí, pues si mi paso por la enfermedad puede ayudar a alguien en algo, hay que aprovecharlo. Y así, hacemos bueno algo tan malo.

Me surgieron muchas dudas en los días anteriores a nuestra cita, y es que, como algunos sabéis, desde enero estoy viviendo la peor tragedia que podría imaginar, y es vivir sin mi madre, mi joven, sana, y preciosa madre!. Con tanta pena me sentía incapaz de dar un mensaje positivo, pues muchas veces pensaba que no tenía que haberme curado y así no habría tenido que vivir sin ella...si si, ya sé que estaréis diciendo que cuánto  egoísmo y cuánta brutalidad en mis palabras, pero cuando se está mal, cuando se sufre tanto, no se es capaz de pensar con claridad. 

Total, que llegó el día, y allí me planté. Rezando para que no me entrase una tremenda llorera y no fuese capaz de contar que sí se puede y que por lo menos hay que intentarlo. Pero entonces la vida volvió a sorprenderme, y me puso delante a una serie de persona maravillosas, esos ángeles de los que la enfermedad me ha traído. Y entonces conocí a Yolanda, con la que sólo había hablado antes por teléfono, y a Angi, que me maquilló haciendome reír y dándome cariño y confianza, a Rubén, que con sus preguntas y su sonrisa me hacía estar como en casa allí delante de la cámara, haciéndome estar cómoda y emocionándose con mi historia...y a todos los demás...pero sobre todo, aquella tarde conocí a Sandra Ibarra. Cuánta luz! Cuanta belleza!. Supongo que la mayoría de la gente la conoce como yo, por la televisión o las redes, pero cuando estás delante de ella y te abraza, y te habla con esa dulzura, y esa sonrisa, te das cuenta de que tienes delante a una mujer muy grande, que ha pasado muchas cosas malas, pero que ha sabido convertirlas en buenas sobre todo para los demás. Me hizo sentirme orgullosa de ser una mujer. La charla con ella de aquella tarde es uno de los momentos buenos que ha tenido este trágico y duro 2017 que después de aquello aún me deparaba llorar un poco más si cabe...

Tratando de superar, o más bien, aceptar, que mi madre no está a mi lado, al menos físicamente, la vida me quita a mi otra madre, a mi Tía, otro de mis pilares en la vida. Fuerza, belleza, ejemplo...la hermana mayor de mi madre que en los últimos 3 años me ha enseñado la peor cara del cáncer, la que se vive cuando hay metástasis y pocas esperanzas de acabar con él, pero a la que se ha enfrentado con todas sus ganas y diciéndole que no quería irse y que no iba a poder con ella...hasta el final, que llegó en agosto. Qué duro, qué injusto...cuánto  me ha reconfortado su abrazo y su sonrisa en los 8 meses que pasamos sin mamá. Pero no pudo ser...el cáncer también mata. 

Y así terminó mi verano y comenzó un duro otoño que me hizo caer en la más oscuras de las tinieblas...no sé si eso es estar deprimida, pero se debe parecer mucho. Y la esperanza se pierde, y la ilusió también, y viene el miedo, y sólo esperas cosas malas porque sabes que van a llegar...hasta que los que te quieren se ponen serios contigo y tienes que pedir ayuda...y empezar a remontar, por tí, y por ellos.

Y en pleno remonte, llega esto, de nuevo Sandra Ibarra y su Diario de vida, que es un poco mío y de todos los que hemos participado. Y de nuevo vuelve la ilusión, y la sonrisa, y leo las otras historias y me emociono, y me digo que sí se puede, que hay que luchar y que hay que vivir, vivir con ganas y con fuerzas, demostrar que estamos llenos de vida, por nosotros, por los que tendrán que pasarlo, y por los que no están, pero que nos han dejado un gran  ejemplo de ganas y de fuerzas.

Con mucha ilusión recibí ayer mi ejemplar, y las chicas de la librería me reconocieron en la foto de portada, y me dieron la enhorabuena por vivir. Qué cosa más bonita, y que poco sabemos sentirnos afortunados por lo más grande y más básico que te tenemos, la vida. 

Os animo a todos a colaborar con nosotros y comprar el libro, es un precioso regalo para las fiestas que llegan en breve. Y podréis emocionaros con las preciosas historias que hay en él y llenaros de esperanza ante la enfermedad y ante La vida en general. Cuando lo tengáis en las manos vais a sentir el cariño que de él se desprende!.

sábado, 25 de marzo de 2017

Tal día como hoy...

Hace 4 años era lunes santo, día de primavera medio lluvioso, como hoy, mi hermana estaba embarazada de casi 6 meses, y así y todo fue a la primera que llamé para contarle lo que ponía en aquel papel, para que nos acompañara al médico a que nos explicara el alcance de aquello que parecía tan malo. Con el tiempo he pensado muchas veces en el peligro de darle un susto y un disgusto así a una embarazada ...pero en ese momento lo tuve claro, quería que estuviera allí con nosotros.

Ese día todo cambió para mí y para mi familia. Y pensamos que era lo peor que nos podía pasar...hasta que llegó "ese día" en que tuvimos que despedirnos de mamá sin previo aviso. Que sorbo tan amargo y tan de repente, como canta Antonio Carmona.

Este año celebro esta prórroga con un dolor muy intenso, y con mucha incomprensión, pero a pesar de que la vida sea tan dura, y no respete ni los momentos tan maravillosos que estábamos viviendo con mi madre, y decida llevársela justo ahí, no quería dejar de darle ánimos a aquellas que están con cáncer de mama o empiezan ahora. Ella siempre decía que el 25 de marzo habría que celebrarlo siempre, para recordar que ya había pasado aquel del 2013 que fue tan duro. Hoy no entiendo tanto llanto y tanto sufrimiento que pasamos, cuando la vida nos guardaba algo peor...pero bueno, la vida no está para entenderla. Es así de duro.

Tres chicas cercanas a mí han empezado en estos días...y sólo puedo deciros que asusta mucho, pero que el porcentaje de supervivencia es muy alto. A mí me impactaba leer y escuchar lo del "porcentaje de supervivencia a 5 años"...me parecía tan poco! Pero esos son los parámetros en los que se expresan los médicos. En mi caso, en el Her2 positivo, y gracias a los últimos avances médicos, era casi del 80%. Pues mirar, aquí estoy ya en el cuarto año, ya sólo me queda uno para ser parte de ese porcentaje. Y vosotras tenéis que pensar que también lo seréis!

Me cuesta mucho ver el lado bueno de las cosas en este momento, así que me cuesta transmitir ilusión y esperanza con mis palabras, otro día seré capaz de más...pero me conformo con deciros que en la mayoría de los casos es una racha mala, que cambia los cimientos de tu vida y la de los que te rodean, pero que se pasa. Yo tuve mucho amor alrededor y eso lo hizo todo más fácil. Así que rodearos de los que más os quieren, dejaros mimar, cuidaros, y centraros en pasar esos días pasito a pasito. No agobiaros ni perdáis la paciencia. Cuando os deis cuenta habrán pasado 4 años como en mi caso y tendréis otras cosas en la cabeza, buenas y malas.

A mí el cáncer de mama me dio dos años muy duros, pero llenos de amor, y luego me dio casi dos años maravillosos en los que celebrábamos todo! Y en esas estábamos cuando mi madre se nos fue. Quizás hacen falta cosas malas para ver tan claro las buenas...no lo sé...Ahora en esta frenada brusca y en seco de la vida vuelvo a intentar "juntar" los pedazos para encontrar un sentido a todo esto.

Mucho ánimo y mucha fuerza chicas. En breve podré decirlo con más convicción, porque sé que todo esto lo aceptaré y seré capaz de vivir el resto de mi "prórroga" con la fuerza y la ilusión de hace unos meses. Tengo a mis espaldas casi 40 años de amor del bueno, y eso ayuda mucho.

Besos y gracias por los mensajes de ánimos y por echarme de menos.

martes, 14 de febrero de 2017

La vida no es justa


Qué obviedad, no he descubierto América precisamente con el título de hoy, pero es que es algo que creemos que sabemos, pero que en el fondo no nos creemos. Y hay que tenerlo claro para ser feliz, para ser más feliz, o para ser un poquito feliz, cada uno en el grado que pueda.

Hay demasiadas frases por las redes sociales, los libros, los anuncios, incluso te las puedes encontrar en cualquier pared o en la puerta del baño de un bar, donde te dicen que tendrás lo que mereces, que cada uno consigue lo que busca, según su esfuerzo, que la vida lo pone a cada uno en su sitio...que el malo pierde y se arrepiente y que el bueno siempre gana...pero no, eso en absoluto es así.

He tenido la "oportunidad" de vivir dos finales similares pero muy distintos, y con solo 15 años de diferencia. Mi padre con 54, mi madre con 60. Mi padre estresado, agobiado, con mil frentes abiertos y muchas conversaciones pendientes...ella tranquila, feliz, disfrutona, con todo en orden...y en ambos casos la conclusión es la misma, hay un día que te vas, y todo lo que tuvieras pendiente bueno o malo, se queda aquí. Es todo muy contradictorio aún para mí. Me cuesta poner las ideas en orden, y a veces agradezco no conocer a mis padres enfermos...y a veces eso no me sirve de nada...Se han ido en toda su plenitud, y los dos de repente, por tanto el recuerdo es vivo, fuerte, de personas sanas...solo que un día de pronto se quedaron "dormidos". Dicen que ese debe ser mi consuelo...dicen y dicen...y dicen tantas cosas...

Perder a tu padre tan joven, tener cáncer a los 35 años, perder los dos pechos, no saber si después de 9 años deseándolo y mucha químio por medio podrás ser madre a punto de cumplir los 40, y de pronto perder a tu madre cuando acaba de cumplir 60 años y está sana como una pera, te hace pensar muchas cosas, te hace hacerte muchas preguntas, pero sobre todo te hace caer en la cuenta de que la vida no es justa en absoluto. La vida ES. Y punto.

Fuimos fuertes durante mis dos años de tratamiento, nunca dijimos por qué a mí, nunca maldijimos, no nos comparamos con otras familias que tienen vidas "normales", y cuando estamos celebrando la vida, la VIDA se va. Hombre...un poco de cabreo es inevitable. Un poco de "esto es injusto" creo que es comprensible...pero lo cierto es que no sirve para nada.

Hay que seguir. Lo sé. Quiero seguir. Eso aún no lo tengo tan claro. No queda otra que seguir. Pues si, esa es la única verdad. No nos vamos cuando queremos...así que tendré que acostumbrarme a vivir con esta terrible realidad. De momento solo "sobrevivo"...La madre más joven...y ya no está. Incomprensible.

Aprenderé a sentirla de otra manera, pero el dolor físico ahora mismo es inevitable. No teníamos cuentas pendientes, ella se encargaba de dejar cerrado cada día, "un beso" "hasta mañana si Dios quiere" "te quiero mucho hija mía, que descanses" ...eso nunca nos faltaba...así que todo estaba en su sitio. Pero duele. Duele mucho.

Ahora no hay consuelo. Quiero que lo entendáis. Nada de lo que me digáis puede calmar este dolor que además creo que hay que pasar. Nadie puede evitármelo. Pero agradezco el cariño y los intentos...

Estoy leyendo mucho sobre dónde está ahora ella...es imposible que ese corazón tan inmenso no esté en otra dimensión, tiene que haber algo, algún sitio donde se almacene todo ese amor que se ha llevado, porque era mucho. Y esas lecturas me ayudan, algunas son religiosas y otras no, pero me ayudan, porque me hacen entender que me espera en otro lado.

Bueno...pensamientos y sentimientos en el peor momento de mi vida...y solo una conclusión, no busquéis justicia. Hay que vivir, disfrutar, quererse y tratar de no hacer daño a nadie, y al que no te quiera dejarlo pasar, vivir sin rencor, y con los que tienes a tu alrededor ser lo más feliz posible cada día. Todos los días. Hasta que nos toque irnos.

Gracias por los mensajes y por el apoyo.

sábado, 14 de enero de 2017

Más difícil todavía...

Nadie dijo que la vida sería fácil, lo que no sabíamos es lo difícil que podría llegar a ser. El día 3 de enero mi madre nos dejó para siempre...o se fue a la habitación de al lado, como dice San Agustín. La pena, el dolor y la incredulidad son ahora mismo indescriptibles. 

Escribiré mucho sobre ella, eso os lo aseguro, pero ahora no puedo. Así que os dejo la carta que leímos en su funeral, que muchos me la habéis pedido. Gracias por el cariño y el apoyo. A por un 2017 más difícil todavía...

"Querida mamá, nos encantaría contarte todo lo que está pasando en estos días tan difíciles. Nos gustaría contártelo en persona, tocarte, verte físicamente, pero ya que eso no es posible vamos a aprovechar unos minutitos para decírtelo desde aquí, acompañados de tanta gente que te quiere. 

Hace una semana te dijimos adiós para siempre, y lo cierto es que aún no podemos creerlo, parece una broma, una pesadilla, o una ausencia temporal. Aunque sabemos que desgraciadamente no es así. Y te dijimos adiós después de que nos dedicaras unas navidades de ensueño, después de días de mucha risa y mucho amor. Después de unos días de disfrutarte al máximo y llenarnos más aún de tí. Y de que te fueras en un segundo, sin avisar, sin hacer ruido. 

Desde la enorme pena que supone no tenerte a nuestro lado, queremos dcecirte solamente una palabra. Y esa palabra es Gracias. Gracias por tanto. Gracias por tu sonrisa perenne, por tu risa y por tu carcajada fácil. Gracias por tu tiempo, ese tiempo que nos has dedicado en exclusiva, olvidándote de tí misma, ese tiempo dedicado a intentar criar a cuatro hijos que ante todo, y sobre todo, fueran felices. Gracias por crear esta bonita familia tan unida, en los momentos buenos y en los no tan buenos. 

Gracias por tus besos, por enseñarnos a llegar y darnos un beso, y por nunca nunca olvidarnos del beso de despedida. Gracias por tus cuidados, que en algunos momentos nos han hecho tanta falta. Gracias por ser amiga, por escuchar cada historia, cada anécdota, con toda tu atención, por saber el nombre de todos nuestros amigos, de nuestros conocidos, de nuestros compañeros de trabajo, por no olvidar nunca una fecha...por abrir tu casa a todo el que viniese con nosotros...por ser nuestro comodín. Ese comodín que se usa siempre que se quiere y con total libertad. Gracias por enseñarnos a amar, a perdonar, por enseñarnos que el rencor solo le hace daño al que lo tiene, y por solucionar situaciones que parecían imposibles con un abrazo o una sonrisa. Gracias por enseñarnos la intensidad de los sentimientos, de las alegrías y las penas, así, sin filtros. Gracias Por ser toda verdad. 

Si hubiésemos tenido que elegir madre, te puedo asegurar que siempre te hubiéramos elegido a ti. 

Estos días, con tanto cariño que estamos recibiendo, lo único que podemos confirmar en cada momento es lo maravillosa que has sido, y la cantidad de amor que has dejado aquí. Estamos llenos de ti, llenos de tu amor, y te puedo asegurar que el tiempo que nos quede, en el que te vamos a echar tanto de menos, vamos a tratar de reflejar todo eso que tú nos has inculcado y nos has transmitido. 

Aún desde el dolor más intenso, sólo podemos decirte gracias, y decirte que hemos sido muy afortunados. Sólo nos queda la pena de no tener más de eso que tú nos has dado, queremos más de ti, más de lo mismo. 

Espéranos allá donde estés, que seguro que ya estás haciendo reír a más de uno, y mándanos fuerza, que nos va a hacer falta. Te queremos con todo nuestro corazón. Hasta pronto mami."

lunes, 2 de enero de 2017

Bienvenido 2017!

Me basta con mirar atrás para coger fuerzas, para darme cuenta de que lo más importante es tener salud, que con lo demás y por lo demás, podemos luchar siempre que tengamos salud! 

El 2016 ha sido durillo, inesperadamente durillo, pero ya ha pasado, y ahora tenemos un año nuevo por delante para llenarlo de cosas bonitas y que nos encanten! 

Os deseo a tod@s los que me leéis que tengáis un año maravilloso, lleno de risas, de abrazos y de momentos de emoción, y sobre todo, que no esperéis a que alguien esté enfermo para demostrarle que lo queréis, para disfrutarlo, para estar juntos...desgraciadamente no aprendemos que aquí no estamos para siempre! Vamos a querernos siempre y a intentar dar felicidad a los que tenenos alrededor, por lo menos a intentarlo! 

Bienvenido 2017, te estábamos esperando con muchas ganas! 

martes, 18 de octubre de 2016

19 de octubre. Día Mundial del Cáncer de Mama


Este mes de octubre he tenido la oportunidad de vivir de cerca muchos de los actos que se celebran con ocasión del Día Mundial del Cáncer de Mama. A las cosas malas hay que buscarle lo bueno, y un susto en mi proceso de recuperación ha hecho que esté de baja en el trabajo y por tanto tenga más de una mañana libre...

Y en esos actos, la mayoría en el Hospital, he aprendido muchas cosas de la vida, digamos que me he hecho otro Master en vivir. Acercarme a tantas mujeres que han pasado por la experiencia del cáncer de mama, o algunas de ellas que aún lo están viviendo, o lo están pasando por segunda vez, me ha enseñado una cosa que creo que no se debe de olvidar, creo que ya en alguna ocasión he escrito sobre ello, me ha enseñado sobre la humildad. ¡Qué difícil es ser humilde! Cuántas veces pensamos eso de "a mí no me pasa", yo estoy por encima de eso...y no, la vida nos iguala a todas en estos temas. No hay unas más que otras, las edades, las circunstancias personales, da igual, ahí sólo somos mujeres, mastectomizadas la mayoría, con esa herida que se lleva en el cuerpo, pero sobre todo se lleva en el corazón, con los mismos problemas y las mismas preocupaciones, y las mismas penas.

En una de las ponencias que hubo en el Foro sobre el cáncer de mama celebrado la pasada semana en el Virgen del Rocío de Sevilla, una chica, que además era religiosa, habló de su cáncer de mama con metástasis en los huesos, y además de alucinarme el testimonio de vida que dio, me sacó la lagrimita cuando le preguntaron que si tenía miedo, y ella dijo que no, que no tenía miedo, que lo que tenía era pena, pena por estar enferma...y me di cuenta que muchas veces es eso, tenemos pena. Nos quieren ayudar y no saben cómo, los amigos, la familia, pero poco pueden hacer...porque esa pena hay que pasarla.

Pero además de esa pena, y de la rabia que da el pasar por esta enfermedad y vivir con algunas de sus secuelas, este mes de octubre me está enseñando otra cosa, me está enseñando que hay que aceptar. Cuesta mucho. Luchamos, nos revelamos, le ponemos plazos a todo esto, al menos yo, a veces me veo que estoy ahí, pero que en breve no volveré a tener relación con ese Oncomundo...y de pronto, la vida de nuevo me pone ahí. Y lo único que puedes hacer es aceptar. Qué difícil es aceptar que tú tienes unos planes, y la vida tiene otros para ti. Y seguir sonriendo. Aceptar y soltar...dejar fluir. Entregarse a los acotencimientos cuando vemos que resistirnos es absurdo, y no nos sirve para nada.

Y por supuesto, este último mes he vuelto a descubrir que hay Gente Excelente. Si, con mayúsculas. Se salen de lo normal. Están hechas de otra pasta. No hay que pasar por una enfermedad para demostrar que alguien es excelente, pero desgraciadamente es el momento en el que algunas mujeres brillan por encima de las demás. Cuántas de ellas trabajan, tienen hijos, y están allí, ayudando, colaborando, preocupándose por las demás porque pueden ayudarles con su experiencia...compartiendo. Como dice la doctora Ana Casas, que importante es compartir. Todo es mejor y menos duro cuando se comparte. Estos días a mí me han vuelto a dejar chiquitita esos monstruos de mujeres que se levantan todos los días y se ponen sus pañuelos o sus pelucas, o tienen los brazos hinchados por el linfedema, o tienen dolores por los tratamientos hormonales, o sufren porque aun no pueden reconstruirlas, o porque tienen metástasis y saben que no se van a curar, que van a cronificarles el cáncer ...y sonríen, ayudan, trabajan, se encargan de hijos, o padres mayores, mantienen su vida a pesar de todo eso. Definitivamente, y me da igual al que no le guste, y yo misma en algún momento me molesté porque me lo dijeran, pero son auténticas heroinas! Si cada uno se levanta con 10 preocupaciones cada día, ellas se levantan con 100. Que ejemplo de personas! Siempre les doy la enhorabuena, no me sale otra palabra. Y aunque me digan que no son ningunas campeonas porque hacen sólo lo que tienen que hacer y lo que la vida les ha obligado a hacer, yo les digo que no es cierto, que aquí la clave está en la forma de llevarlo, de aceptarlo, de afrontarlo. De cómo cada una se levanta cada mañana con esa mochila que pesa mucho más de lo normal, y son capaces de enfrentarse a todo. Mi admiración total para ellas.

Humildad, aceptación y admiración.

En cuanto a mí, contaros que una mastitis me llevó el pasado 1 de septiembre a urgencias. El pecho hinchado y rojo y mucha fiebre. El diagnóstico ya me dejó impactada, primero porque lo que tengo debajo de la piel es silicona, por tanto lo de "mastitis" me parecía un tanto complicado, y segundo porque era en el mismo sitio, la parte superior del pecho izquierdo, y de la misma forma que comenzó a dar la cara el cáncer en mi cuerpo en marzo de 2013. Ecografías de mamas, de abdomen, radiografías de tórax, resonancia magnética con contraste (mi temido tubo), paf, biopsia...Oncologia, cirujano de mama, cirujano plástico....toda la maquinaria activada de nuevo. Todo porque en esto del cáncer, como me dijo mi oncólogo, hay que ser cautos. Un susto con todas la de la ley. Un susto que además me ha parado planes de vida muy muy importantes para mí...y que me han sentado especialmente mal psicológicamente. Pero que no he tenido más remedio que aceptar.

Hoy tengo todos los resultados de esas pruebas y afortunadamente de ninguna se concluye que haya vuelto el cáncer a mi vida y al mismo sitio, pero tampoco sabemos muy bien qué ha provocado esa inflamación dolorosa que aún no se ha quitado. Yo pensé que se me había roto la prótesis o algo así y llamé corriendo a mi cirujano plástico, me veía como Ana Obregón en el avión que dicen que se le explotó una...aunque luego han dicho que fue un bulo pero en su día lo comentaba toda España. Pues eso creía yo. Pero no, la prótesis está intacta, puede que esté dando problemas pero no está rota. Y en esas estamos.

Este mes de octubre, lo vivo otra vez bien cerca del mundo "rosa", que hace visible a todos lo dura que es esta enfermedad, pero que a pesar de las críticas por tanto empalague de lazos y de color rosa, hay que decir que gracias a tanta movilización, tanta investigación y también a tanta solidaridad, cada día se cura en más casos. Yo el mensaje que quiero dar a todas las que estén en este oncomundo, es que es difícil, pero no imposible, y esa es la buena noticia. Me quedo con todo lo positivo que he oído estos días, de avances, de investigación, de mejora de la calidad de vida, de unión, de fuerza. Y me quedo con la sonrisa y el abrazo de todas esas mujeres que he tenido tan cerca estos días. Gracias!

lunes, 25 de julio de 2016

Proyecto 730

Este es el cuarto verano que vivo con mi cuerpo "cambiado". El 30 de julio de 2013 me hicieron la mastectomía radical del pecho izquierdo. La cosa más dura que he vivido hasta hoy...

Ese verano, con las cicatrices aún frescas no pude ponerme bañadores ni bikinis, y mi ánimo, la verdad, tampoco me lo permitía. A mi mente solo venía la palabra" mutilacion", porque así me sentía, mutilada. ¿Cómo se le puede hacer eso a alguien con 36 años? Qué duro...y lo peor es que tenía que luchar por alegrarme, ya que si hubiese estado el cáncer en otro sitio, quizás no podrían haberme salvado, el pecho no es ningún órgano vital. ¡Cuántas veces me lo habrán dicho!.

El segundo verano le eché narices y me compré dos bikinis y un bañador bastante poco favorecedores, donde cabían las prótesis de silicona que me comprė en la ortopedia a la que me mandaron en el hospital. Si, esas cosas para el que no lo sepa se compran en ortopédias...

Luego vino la segunda mastectomía, la preventiva, la del pecho derecho...pero así no pasé ningún verano.

Y ya el tercero, y el cuarto que es este, paseo por la playa y la piscina mis dos "carretas" de silicona bien puestas y una parte de mi cicatriz que es imposible disimular, pero que cada vez me molesta menos. 

Esto así contado parece lo normal, tres años y todo en su sitio, (aunque esto habría que matizarlo mucho, pero bueno...), sin embargo, en nada se parece a lo que viven las mujeres que llevan todo su proceso oncológico en la Sanidad Pública, como yo. Después de mi segunda mastectomía, noviembre de 2014, un año y 3 meses después de la primera, me pusieron en una lista de espera para la reconstrucción mamaria que me dijeron que duraría unos dos años. ¿Cómo? ¿Tanto? ¿No se puede hacer nada? Y no, no se podía hacer nada. Ahí empiezan a tratarte como una niña caprichosa que quiere ponerse una o dos tallitas más...y te dicen prácticamente que qué más quieres, que le des gracias a Dios porque te han curado. Y que te vayas por la vida sin pechos, a intentar parecerte en algo a la que eras antes del cáncer. 

Pero para mí y para muchas mujeres, eso era imposible, la "nueva vida" no podría empezar sin que mi cuerpo estuviese completo. Así que tuve la suerte de poder tirar de mis ahorros y acudir a un cirujano plástico de una clínica privada y poner fin a una parte de toda aquella pesadilla. 

Hoy os cuento todo esto, para darle algo más de voz a Mara León. Ella es una de las tantas mujeres que ha vivido esta situación, pero ella, en vez de conformarse como la mayoría o gastarse sus ahorros como yo, ha decidido actuar y ha creado el Proyecto 730, porque dos años, son la friolera de 730 días!. Esos días en que te desnudas, te duchas, te ves, te miras, te tocas, tratas de vestirte normal...y no, esa no eres tú. Cada día te acuerdas de que tienes eso pendiente...y cuesta mucho avanzar. 

Esta chica llenó las calles de carteles con su foto, que yo no voy a publicarla porque aún no puedo casi ni mirarla, me causa mucho dolor y muchos recuerdos...pero sí me gustaría desde aquí, apoyarla, y apoyar a todas las que stán pasando por lo mismo. Y atreverme a invitaros a visitar su página de Facebook que se llama precisamente así, Proyecto -730- , y a firmar la petición en change.org, para que la reconstrucción mamaria se realice en plazos razonables en la Sanidad Pública, porque es una etapa más de la lucha contra el cáncer de mama.

Por supuesto, esto no es ninguna crítica a las maravillosas personas, oncólogos, enfermeras, y resto de personal del hospital que a mí me han tratado en estos tres años. Esto es una petición a los "de arriba".

Gracias a tod@s l@s que me habéis escrito en los dos últimos meses, a l@s que seguís preguntando, y a las que me decís que mi blog les sirve de mucha ayuda. Con una persona a la que le haya hecho el camino un poquito más fácil, ya me doy por satisfecha. 

Que disfrutéis mucho del verano, de la playa, de los paseos, de los bikinis, de las risas, de la vida, de la luna, de la gente a la que tenéis cerca, y sentiros afortunados por todo ello cada día! Mil besos! 






domingo, 22 de mayo de 2016

Olga Olguita

Un mes después de que nos dejara, y con todo el respeto hacia su familia y sus amigos, me atrevo a escribir esto. 

"Cuando con 25 años te dicen que tienes cáncer todo se cae y lo único que piensas es que no podrás superarlo. 15 días después decido abrir un blog para demostrar que aunque la vida no es fácil, si me ha tocado pelear con esto es porque soy especial, y porque a todos los que quiero lo primero que les digo es TE PROMETO QUE ME VOY A PONER BIEN."

Así comienza el blog de Olga, una persona que como ella misma dice, era muy especial. Ella llegó a mi vida en ese momento tan importante en que conocí que tenía cáncer. Su diagnóstico fue justo un mes antes que el mío, y casualmente nos dio la cara igual, con una mastitis que no remitía...Desde que la conocí a través de lo que escribía, en marzo de 2013, ha sido uno de los espejos en los que me he mirado. El suyo era uno de esos blogs que me abrieron la puerta hacia un mundo que yo no conocía, y que me iba a tocar conocer y muy bien; el de las chicas jóvenes que vivían un cáncer de mama. Sólo con el nombre ya me conquistó, "Te prometo que me voy a poner bien", porque define perfectamente lo que ella transmitía, y me hizo ver que era lo que yo quería transmitir también a los que me quería, a los que tenían la lagrimilla fácil a mi lado aquellos primeros días...ella me enseñó que con la actitud y la sonrisa, había que tranquilizar a los demás, y a nosotras mismas. 

Cuánto cariño demostraba hacia todos los que la rodeaban, cuanta gratitud demostró siempre, a la vida, a su familia, a sus médicos, a sus amigos, a su Ernesto...

Ella es una de esas campeonas que me ayudaban a veces a levantarme, a relativizar todo lo que me pasaba, a sonreír porque contaba algo que a mí también me había pasado, y le quitaba toda la tragedia y todo el victimismo, y me hacia sonreír y tirar para adelante. Y digo que es una campeona, porque en la vida lo importante no es lo que te pasa, sino como te lo tomas, como lo afrontas, como respondes ante los palos, y ella para mí, ha sido una campeona en todo momento. No todas las campeonas se quedan, desgraciadamente, pero eso no significa que no lo fuera, todo lo contrario. Su último post nos deja así...con una foto de su cara en un cartel de la Champions...las casualidades de la vida.

No me imaginaba que podría sentirme tan cerca de personas que sólo conocía a través de la red, de escribirnos algún comentario de vez en cuando, y sin embargo he llorado y he reído muchas veces con ellas, con Olga, con Guru, con Ana...Hemos compartido la alegría de terminar una fase del tratamiento, de que nos empezara a crecer el pelo, la tristeza de que la enfermedad vuelva a aparecer, las operaciones, la muerte de algún familiar...y todo eso sin habernos visto nunca en persona! Pero es que la vida a veces nos acerca a gente que jamás pensamos que podríamos conocer, y con las que sin saberlo tenemos muchas cosas en común. 

Yo empecé a leer el maravilloso blog de Olga, y a escribirle alguna vez, cuando para mi sorpresa, vi que publicó una foto en las fiestas de Morata de Tajuña, un pueblo de Madrid muy importante para mí y para mi familia, y resulta que la conocían mis primas que viven allí. Eso nos dio más motivos para mensajearnos. Le conté que allí vivía parte de mi familia, y que allí murió mi padre, por lo que es un sitio que siempre tenemos muy presente. Después de aquello la sentí aun más cercana. Por eso el mensaje de mi prima el 22 de abril avisándome de lo que había pasado, me dejó machacada.

Y me vino la pena acompañada de enfado, de indignación, me vinieron mil preguntas, no puede ser, qué gran injusticia...llegué a rezar porque se hubiera equivocado, entraba todos los días en el blog a ver si de nuevo escribía, pero no...la última vez fue el 10 de marzo y ya contaba que estaba un poco regular...desgraciadamente mi prima no se había equivocado.

Por eso ayer fue para mí un día decisivo, no porque necesitara confirmación, sino porque necesitaba hablar de ella con alguien y que me hablaran de lo que había pasado, ser más consciente de que todo era real...Y tuve la suerte de conocer a dos de sus amigas, y saber un poco más de ella no sólo de lo que leía, si no de lo que podían contarme en primera persona algunas de las que han estado con ella hasta el final. Fue muy emocionante para las tres...y si para quienes la leíamos era grande, para las que la conocían lo era mucho más. Cómo me hablaron de ella, de su fuerza, de su ejemplo...Pude preguntarles por Ernesto, del que tanto me acuerdo, y por su hermana, y por su madre...después de saber tanto de ellos a través de lo que escribía Olga, no puedo evitar pensarlos y tratar de imaginar como estarán llevando estos momentos tan duros.

En unos días difíciles para mí, simplemente por "cosas que pasan", la muerte de Olga, y hablar de ella con dos de sus amigas, me devuelve la perspectiva...me niego a que la vida me coma, a que la rutina me haga llenarme de quejas y olvidarme de que la vida hay que vivirla, cada día, como ella nos ha enseñado, a los cercanos seguro, pero mucho, y por suerte, a los lejanos, a los que nos ha dejado un testimonio de vida único e irrepetible. Nos ha hecho un regalazo escribiendo su experiencia en estos últimos 3 años. Enseñándonos que no merece la pena sufrir por tantas tonterías y que todo, todo, mientras nos quede un soplo de vida, tiene solución. O al menos hay que luchar con una sonrisa para que la tenga. Y la importancia del cariño de los que nos rodean, de darlo y de saber recibirlo.

Os recomiendo a todos la lectura de su blog, una lección de vida impresionante, un ejemplo de cómo ser buena persona que nos da una chica enorme, que nos ha dejado el listón muy alto a todas las demás. Una persona de la que todas tenemos que aprender. Una sonrisa inolvidable.

Quiero desde aquí, con un profundo respeto, a Ernesto al que no conozco pero al que admiro profundamente, a su hermana, a su madre y a todas sus amigas...enviarles toda mi fuerza y todo mi ánimo
Y a Olga, donde esté, GRACIAS! Te echamos de menos...

jueves, 14 de abril de 2016

Eso es lo que se siente...

Voy a utilizar sin permiso esta publicación de Pau Dones, que ha sabido tomar ese jarabe contra el cáncer mejor que nadie!

Esto que escribe me recordó a lo que sentí los primeros meses sin tratamiento, que en ocasiones no supe explicar y algunas personas no supieron entender...yo era menos poética y decía que era como " un caballo desbocado", sentía que no podía pararme, que la vida se me quedaba corta...

Me encanta como lo escribe él, así que lo comparto! Espero que os guste!



sábado, 19 de marzo de 2016

Tres años!


Qué rápido pasa el tiempo! Es una obviedad, pero es que a veces me sorprendo pensándolo. Tres años! Aquella semana de marzo parecía que nunca acabaría y sin darnos cuenta, ya estamos aquí. Bueno, sin darnos cuenta no, miento, nos hemos dado cuenta de todo...pero es verdad que ahí pareció que el tiempo se paró...todo era incertidumbre.

Este año vuelve a caer en Semana Santa, por lo que cada recuerdo se hace más fuerte y más intenso, desde ayer se me repite en la cabeza cada segundo, cada llamada, cada visita a los distintos médicos que me vieron esos días...y supongo que así será hasta el día 25 que se cumplen 3 años de que conocimos el diagnóstico. Pero yo ya lo sabía...os lo he contado alguna vez. Ese día sólo lo vi por escrito y tuve que contárselo a todos, pero desde el 18 de marzo que recibí una llamada de mi médico diciendo que algo no le gustaba y que había que hacer una biopsia urgente, yo ya lo sabía. No me preguntéis por qué, pero fue un presentimiento, una certeza...de esas cosas inexplicables que a veces nos pasan. 

Aquella Semana Santa tan dura, fue sin embargo muy bonita, me da un pellizco el corazón al rememorar tantas casualidades como se dieron, tantos momentos emotivos e inesperados. Tantas cosas, que me hicieron sentir que lo que venía era duro, pero que había esperanza, que de allí se salía. Y así ha sido! 

Ya llevamos 3 años familiarizados con este mundo del cáncer de mama, he conocido a tantas persona, tantas historias, tantas cosas buenas y no tan buenas que me ha enseñado y me enseña cada día esta enfermedad. Y cuando creo que todo ha pasado, aprovecha para recordarme que hay que estar alerta y hay que tener los pies en el suelo, y seguir disfrutando de cada día, porque puede ser que todo se vuelva a fastidiar....y ese susto lo hemos vivido en la última revisión, la gorda, la que me tocaba en enero. 

Una llamada inesperada del hospital que dice que hay que completar el resultado de la resonancia porque ha aparecido algo...uuf! No os podéis imaginar cómo se revuelve todo cuando eso ocurre! Y aunque no soy miedosa, algo he pensado en la recidiva, (la recaída en lenguaje común). Y he pasado dos meses un poco desquiciadilla, lo reconozco. Lo que más me ha costado es compaginar el trabajo y la vida "normal" con estar haciéndome pruebas y manejando la posibilidad de volver a operarme o volver a tener que pasar por el tratamiento...cuando estaba enferma "oficialmente", estaba de baja en el trabajo y el mundo en general me dio una tregua, pero estos dos meses los he tendido que vivir "de pie" como yo digo, y ha sido difícil, la verdad. La buena noticia es que después de todo, concluyen que es tejido mamario que se quedó ahí tras la mastectomía profiláctica, (la preventiva, para que nos entendamos), y que en principio lo que van a hacer es revisarme más a menudo, no sólo desde oncología, sino también desde la Unidad de Mama, y así comprobar que los casi dos centímetros de tejido que han encontrado no cambian de tamaño ni se estropean...y así evitamos operar otra vez. Yo me fío de mis médicos, así que si ellos han dicho eso, ya me quedo tranquila. Pero el susto ha sido importante.

Así que estos tres años de prórroga, los celebro más todavía, porque estos dos últimos meses tan difíciles, ya están superados, y de nuevo la vida vuelve a darme una oportunidad cada mañana de disfrutar, de hacer cosas, de ser mejor...y de seguir soñando y luchando por cumplir mis sueños. Gracias a todos los que me habéis ayudado a superarlo, los de antes, los de durante y los de después, y los que están siempre, esté buena o mala, preocupada o súper contenta, a todos, un millón de gracias por estos tres años! 

A seguir muchos años más aprendiendo, aceptando, pero sobre todo disfrutando, que la vida cuando se tiene salud, es una pasada!!! Sólo hay que pararse un poco y apreciar lo bueno de cada día!!!

Mil besos a tod@s los que me leéis!

miércoles, 6 de enero de 2016

Que todo te encante!

A partir de mañana...Qué de cosas!. Como cada primeros de enero, cuando acaban las fiestas, nos ponemos a hacer listas interminables de cosas que tenemos que hacer...están los clásicos, adelgazar, apuntarse al gimnasio, aprender inglés...y están los originales, los que tenemos cada uno de nosotros en nuestras "mochilas" y que tratamos de poner en práctica todos los primeros de año. A mí hoy me gustaría convertir esos "tengo que" en "quiero que". Cuando las cosas las hacemos porque queremos, no porque tenemos que hacerlas, se hacen con más ganas y con más amor. Y sobre todo, lo que hay que conseguir, es ¡que todo nos encante!.

El año pasado tuve la suerte de acudir a una conferencia de Luis Galindo, que hablaba de reilusionase, y todo, cada minuto de los que ese señor habló me encantaron, lo recomiendo cien por cien. Me empapé de todo lo que decía, y hubo algo que me llegó de verdad, y es que tenemos que buscar la excelencia en todo lo que hacemos. ¡Qué mensaje más maravilloso!. ¡Buscar la excelencia!. No conformarnos con la mediocridad, no podemos permitirnos ser mediocres, somos excelentes, y lo reflejamos en cada cosa que hacemos. Y para buscar la excelencia todo lo que hacemos nos tiene que gustar, o más bien, y soy ambiciosa, ¡nos tiene que encantar!. Sí, sí...que ya lo sé, que hay cosas y situaciones que no nos gustan y que no hemos elegido, y que son duras...claro que sí, nadie dijo que seria fácil!. ¿Os suena?. Ahí es donde tenemos que poner nuestros 5 sentidos para que nos encante, para ser excelentes. No te gusta un día de trabajo de esos chungos, ¿verdad?. Pero te gusta tener trabajo, o tomar café con esa compañera que siempre te saca una sonrisa...ni te gusta un día de quimio, ¡claro que no!. ¡A nadie le gusta!. Pero te gusta quien estuvo contigo allí más de tres horas cogiéndote la mano, o las risas que compartiste con una enfermera...en fin, que cada día, cada situación que vivimos puede tener esa parte que nos encante. ¡Hay que buscarla y hay que encontrarla!. 

Yo hoy, como la mayoría, estreno agenda y la lleno de cosas que "quiero" hacer. Para empezar, y volviendo a mi oncomundo, tengo que recuperar mi alimentación equilibrada y lo más verde posible, que este último mes la he dejado un poco de lado...y a partir de la semana que viene vuelven las pruebas y las analíticas y hay que seguir "aprobando". También hay que recuperar el ejercicio...que lo más normal es que sea andar una hora casi todos los días, porque lo del gimnasio no lo consigo, aunque en las últimas revisiones me recomendaron nadar ya que uno de mis brazos sigue sin poder estirarse del todo...y en cuanto hago algún movimiento raro, duele tela. Habrá que volver a mis sesiones con mi físio, que además ella es genial. Y quiero volver al Reiki y al yoga...esa buenas costumbres que tuve durante el tratamiento y que he ido abandonando. Y noto que me hacen falta porque me hacían mucho bien. Pero sobre todo, en mis planes para este año que comienza están disfrutar, viajar, reírme, hacer fotos de esas que me gusta ver luego mil veces, y seguir luchando para conseguir esos sueños que aun tengo por cumplir y se me resisten...Y por supuesto, conseguir que todo me encante!. Eso es lo que voy a incluir en mi rutina de todos los días.

Así que desde aquí, a todos los que me leéis, y a ti que estás leyendo esto hoy, te deseo para este 2016, solamente eso, QUE TODO TE ENCANTE!

Os dejo una foto de mi paraíso...una puerta abierta a todo lo que nos encanta.


jueves, 19 de noviembre de 2015

Pequeños placeres

Levantarme y tomarme un café recién hecho antes casi de abrir los ojos...salir de casa con el pelo mojado...ponerme una camiseta con escote en pico...qué tonterías, no? Pues sí...lo parecen, pero no lo son. 

Cuando tienes que estar una serie de horas en ayunas para hacerte alguna prueba médica, echas tanto de menos ese cafelito! La semana pasada me tocó prueba, y volví a valorar mi café mañanero. Qué me gusta! No cambio por nada ese momento. Sola, en pijama aún, con la tele de fondo, calentándome las manos con el vaso, (si, porque me gusta en vaso, no en taza), así soy yo.

Lo del pelo mojado, no lo perdono! Lo había echado tanto de menos! Sonrío al oír de nuevo a mis compañeras que me quieren bien y me dicen que me voy a resfriar...llevan razón, pero es que me encanta esa sensación de frescor por la mañana! Salir de casa recién duchada y con las gotas mojándome el cuello...qué lujo! 

Y lo de las camisetas...era una necesidad! Y eso que si me paso se me ve una de las cicatrices, pero me da igual, como dice Diego, es una herida de guerra y hay que lucirla orgullosa...así que lo intento. 

De pronto caigo en la cuenta de que hay cosas que me gustan y me definen. Con 38 años ya esas son "tus cosas", y no hay necesidad de cambiarlas! Todo lo contrario, hay que saberlas disfrutar.

Hoy soy más consciente que nunca del lujo que es disfrutar de esas cositas...y hoy concretamente, 19 de noviembre, porque hace un año yo estaba aún en la sala de despertar después de haberme sometido a la segunda mastectomía, esta vez preventiva, y a la reconstrucción con expansores de ambas mamas. Y ahí empezó una pesadilla de dos meses, un calvario de curas, infecciones, visitas al hospital hasta dos veces al día y hasta 3 veces más de entrar en quirófano para arreglar un cúmulo de cosas que salieron mal...una Navidad dura...Cuánto dolor, el dolor físico más grande que podía imaginar. Como si tuviera un elefante sentado sobre mi pecho. Respirar dolía, mover los ojos, reír...era imposible, y recuerdo la primera vez que tosí o estornudé, qué horror! morfina, dolantina, era lo único que pedía a todas horas. Aún no me he recuperado de esos días...la verdad. Y a veces me siento afortunada porque ya han pasado y otras desgraciada porque me haya tocado vivirlos...según el día.

Mi experiencia fue muy mala, pero eso no significa que a todo el mundo le tenga que pasar. Ojo a las que me leéis y tenéis que entrar en este tipo de operaciones, que a cada una nos puede ir de una manera. No tiene porque iros mal.

Volviendo a los pequeños placeres, recordemos que hay que disfrutarlos y saborearlos porque sí, porque nos los merecemos, porque hay que pensar en las cositas que nos encantan de cada día, aunque sean así de simples, porque cada día las hay, eso seguro. Y tú, ¿disfrutas de esos pequeños placeres? Ahí os dejo hoy la pregunta...

Muchos besos!

lunes, 19 de octubre de 2015

La otra opción


Hoy es el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, y ya no os contaré como fue "la vida mientras tanto" como hice el año pasado, sino que os hablaré de la vida después del cáncer, y en este punto os contaré cómo siempre tengo presente "la otra opción".

He vuelto, como canta El Barrio en su último disco...El cáncer ha desaparecido y me han dado una segunda oportunidad. De nuevo trabajo tras dos años de baja, mi aspecto con ropa no hace a nadie imaginar por lo que he pasado, vuelvo a luchar por cumplir mi sueño de ser madre...ya no me preguntan cada día como estoy, ni me traen comida y flores a casa, ni tengo gente siempre alrededor. He vuelto a esa pequeña "selva" que considero que es nuestra vida.

Y cuando me enfrento de nuevo a la vida me doy cuenta de que soy más vulnerable que antes...y de entrada me veo más pequeñita...pero luego me acuerdo de los "talentos", como en aquella parábola de la Biblia...de los dos años que me han "regalado" para ser diferente, para ver la vida desde el otro lado, para pensar siempre en "la otra opción".

Durante el tiempo de mi tratamiento no entendía como alguien delante de mí podría quejarse del trabajo, yo pensaba, 'tienes trabajo" y siempre quería hablarles de la otra opción, la opción de no tenerlo, de estar en un hospital o simplemente en paro...o cuando alguien se quejaba de sus quehaceres de su casa, de sus niños. La vida me ha permitido sentir que todo eso se valora el día que te dicen la palabra que nadie quiere escuchar, "cáncer", ahí todo cambia de color.

Desgraciadamente deberíamos aprender estas lecciones sin pasar por una experiencia así, sin embargo, estamos hartos de ver testimonios de personas que disfrutan de la vida en sus 6 últimos meses de vida, o despedidas de esas que te dicen agárrate a la vida, que es muy corta ,y eso de que se vive una vez.

A mí el cáncer de mama me dejó estar "al margen", me sacó de la rutina en la que todos estamos sin parar de quejarnos...y me permitió respirar, observar, oír a mi cuerpo, pararme a ver las cosas lentamente...sentirlo todo mucho más. Y viendo los toros desde la barrera aprendí mucho. Muchísimo. Aprendí a diferenciar las cosas, aprendí a esperar, uff cuánto cuesta esperar y disfrutar de esa espera....aprendí que todos tenemos nuestra pequeña guerra y vivimos en nuestra propia selva y por eso actuamos de una determinada manera.

Aprendí que "ser" no es lo mismo que "estar".Yo estaba malita, calva, gorda, perdí mis pechos, pero eso no es lo que yo soy. Y eso trato de aplicarlo a la vida y a los demás, como se está en un momento determinado no es como uno es de verdad. Hay que relativizar. Todo depende del momento que estemos viviendo, de eso dependerá como actuaremos y cómo lo interpretaremos todo. 

Ahora tengo material para luchar en mi selva. Ahora tengo la posibilidad de acordarme de que podría estar enchufada a la quimio, o metida en alguna máquina del hospital, que es peor! Y pienso que yo soñaba con este momento. Que cada persona que estaba en una terrible reunión del trabajo, o discutiendo con su hijo, o en un atasco en su coche con su música favorita puesta, para mí era un gran afortunado. Y yo soló quería tener eso...ser parte de la vida que por un momento sentí que se me escapaba de las manos.

Hoy, a pesar de llevar unos meses recuperada y sin tratamiento, trabajando y tras haber terminado con las operaciones de reconstrucción, siento que aún me estoy levantando...la vida me dio un empujón y estaba en el suelo...pero ya poco a poco empiezo a estar en pie. Y tengo la suerte de ver las cosas diferentes.

Tendemos a pensar que nos merecemos más, que nos tiene que ir mejor, pero no nos paramos a pensar en que todo puede ser peor...y esto no es conformismo, es ver la vida un poco desde arriba, salir de nuestra rutina, de nuestro mini mundo y sacar la cabeza y respirar y desde arriba ver las cosas desde el agradecimiento de poder estar aquí, porque estando aquí puedes disfrutar de todo lo que tienes, y también tienes la libertad para cambiar tu vida si no te gusta. 

Hoy celebro el tercer Día Mundial del Cáncer de Mama como paciente, porque como nos contó la semana pasada en una charla la doctora Ana Casas, siempre seremos pacientes, porque el cáncer no podemos decir que se cura, el cáncer se controla, y aunque oír eso me resultó muy duro, le he sacado lo bueno y me ha servido para valorar más aún el tiempo que en mi vida lo tengamos controlado, que estoy segura que será los próximos 50 años! Jajajaja. 

Vamos a celebrar este día desde la vida, desde la suerte de poder enfrentarnos a nuestra "selva" diaria, y teniendo a la vista siempre la otra opción, la de no estar aquí, la de no tener nada de esto. Feliz Día a tod@s! 




jueves, 24 de septiembre de 2015

Prueba superada!

Una más! Quedan muchas, lo sé, esto es muy largo y el alta no me la darán por lo menos hasta que no haga 5 años, pero esta revisión la he superado también! Ni rastro del bicho! 

Me ha tocado oncología estos días, volver al hospital, al olor, a mis enfermeras...ufff qué de cosas! Entrar en aquel pasillo, cuando estás haciendo una vida normal lo revuelve todo. Pensaba que no tenía miedo ni estaba nerviosa, pero lo cierto es que han sido días sin dormir, lloreras por tonterías, nostalgia, días de echar de menos...y sentirme realmente mal. Y eran nervios. Me creo más fuerte, creo que no me da miedo, pero han pasado estos días y me he dado cuenta que ese miedo esta ahí siempre. 

No estoy muy inspirada hoy, la verdad, se me acumulan las ideas pero hoy no se ponerlas en el papel...he vuelto a llenar mi vida de prisas, de "preocupaciones" de las normales, de las de todo el mundo, trabajo, etc...pero no podía dejar de contaros tan buenas noticias. Y de agradecer tantas muestras de cariño y tantas preguntas, tantos mensajes. Gracias a lo que os habéis acordado que ahora me tocaban revisiones. Gracias a todos los que os alegráis de que esté bien, a los que me lo decís, y a los que no...a todos.

Y para las que me han preguntado que cuanto tarda en salir el pelo, ahí os dejo una fotillo de como lo tengo ya. Ahora hace dos años que lo perdí por segunda vez, en la segunda tanda de quimios, y como veis, ya por fin tengo mi flequillo y me he podido hacer mi coleta! Muy emocionante ponerse coleta de nuevo! Jajajajaja. Lo que es valorar las pequeñas cosas cuando no se tienen, eh?

Bueno, otro día escribiré más y mejor. Mucho ánimo a tod@s l@s que estáis pasando por un momento duro! Y pensar que pronto volveréis a tener coleta, como yo! Jajaja



martes, 1 de septiembre de 2015

Septiembre

Me encanta el mes de septiembre! Siempre con la ilusión de volver a empezar...el cole, la facultad, el trabajo...yo era de las que forraba sus libros y ordenaba los lápices nuevos, y estaba loca por estrenar los cuadernos, las agendas, el abrigo...el reencuentro con las amigas después del verano...son recuerdos que me encantan.

Pero este año septiembre me gusta mas aun, y es porque el pasado y el anterior que estaba de baja inmersa en mis tratamientos, fueron especialmente duros...ver llegar septiembre y no tener esa ilusión, quedarme en casa...sin planes, sabiendo que nada empezaba y nada iba a cambiar...y oír a tanta gente quejarse por tener que trabajar, levantarse temprano, organizar el colegio de sus niños...y yo pensaba que eran tan afortunados por tener todo eso!

Hoy quiero compartir con todos vosotros lo emocionante que es para alguien que durante dos años ha tenido que quedarse en casa, volver al trabajo después de las vacaciones, tener salud para volver y tener un sitio donde volver...hay que valorar eso, hay que dar las gracias por tener un trabajo al que incorporarse y encontrarse bien para planear este curso que acaba de comenzar...ha sido para mí muy chulo recuperar esa sensación de empezar de nuevo que da este mes.

Llena de ilusiones para este nuevo curso y por supuesto de propósitos de esos que se hacen todos los años, que algunos cumpliré pero otros volveré a dejar a medias, como el gimnasio...jajajaja!, os mando un beso fuerte a tod@s en especial a l@s que por algún motivo no han podido incorporarse a sus trabajos, porque no puedan o porque no lo tengan. Mucho ánimo!


jueves, 30 de julio de 2015

Todo pasa y el pelo crece...

Qué manía la mía de recordar todas las fechas! me ha pasado desde siempre! a veces son cosas absurdas, y a veces son cosas importantes, pero normalmente me acuerdo de todo...y hoy es una fecha de esas importantes, hoy hace dos años de aquel 30 de julio en el que mi cuerpo cambió para siempre...el cáncer te hace pasar por una época de cambios temporales, todo pasa, el cansancio se va, los kilos se pierden, el pelo crece...pero hay cosas que ya no se recuperan, y es tu cuerpo tal y como estaba antes.

Hoy hace dos años que me llevaban a hacerme la mastectomía radical que no se pudo evitar con las 12 primeras quimios...qué triste fue todo. La sexta planta casi vacía con la mayoría del personal del hospital de vacaciones, aquel dolor, aquella ventana, aquellos paseos de pasillos con los drenajes...pero me acuerdo más de las cosas buenas...la gente con la que lo compartí, los ánimos que me daban, los que lloraban conmigo porque no sabían qué decirme, las visitas cariñosas, (aunque yo no dejé que fuese mucha gente a verme, la verdad)...aquella Toñi, que me subía comida de la buena, y zumitos recién hechos, la amiga que no faltaba ni un minuto, mi madre, mis hermanos, mi Diego...eso es lo que recuerdo de verdad!

Todo lo demás pasa, el pelo crece...pero aquello fue definitivo, fue para siempre. Estos días me han venido a la mente todo lo que fue ocurriendo ese mes de julio, que lo mejor que tuvo fue el nacimiento de mi sobrina Ángela, lo demás fue muy duro...desde el día 8 que acabé las 12 primeras quimios con la intención de reducir el tumor y hacer cirugía conservadora, hasta la mala noticia el día 17 de que no era posible conservar el pecho...qué palo! Cuántas vueltas dí hablando con un médico y con otro, pidiendo segundas opiniones...y al final, el día 30 no me pude librar de aquello...

Ahora después de varias operaciones ya tengo "todo en su sitio", vestida, por supuesto, porque mis cicatrices enormes me hablan todas las mañanas cuando me ducho y me recuerdan por todo lo que hemos pasado, y además la sensación de tener toda la zona dormida y la tirantez no se arreglan con nada...Pero ya he podido bañarme en el mar con un bikinazo y he podido compartir esa emoción con amig@s que se han alegrado casi más que yo...ya trabajo, salgo, entro, sonrío, vivo cosas buenas y decepciones como nos pasa a todos en el día a día, he despedido a un ser querido con mucha tristeza, me sigo sorprendiendo con la gente buena que me encuentro por el mundo...refuerzo relaciones, me despido de otras, verbalizo poco a poco lo que he vivido y empiezo a sacarlo en mis conversaciones normales, de pronto me veo hablando de cuando Diego me rapaba la cabeza, o de cuánto me dolían las venas con la quimio o de lo falsas que son mis tetas...y ya no me duele, y los que están conmigo lo hablan todo cada vez con más naturalidad.

Hoy, dos años después, celebro que todo aquello haya pasado...y estoy dispuesta a disfrutar de mis vacaciones con todas mis fuerzas, con ilusiones nuevas y con nuevos escenarios donde todo es para estrenar, para empezar de cero, que a veces hace falta pasar páginas...aprovecharé las vacaciones hasta septiembre que hay que volver a las pruebas y a oncología...con un poquito de miedo de las recaídas y metástasis de gente que conozco...y siempre mirando para adelante. Me levanto cada día diciéndome que a pesar de todo hay que sonreír, porque el año pasado estaba peor, y el anterior muchísimo peor...y sonrío y disfruto de todo...trato de poner mi mejor cara siempre...aunque de pronto....hay un día que me doy cuenta de que necesito parar, que quiero hablar con mis "onco amigas" con gente que ha pasado por lo mismo que yo, que sabe que cuando te duchas te acuerdas que este cuerpo no es el tuyo, que la silicona hace milagros, pero que una enfermedad muy grave te ha dejado así...y que te cansas más que antes, y que te dan pena muchas cosas, que estás llena de preguntas de lo que pasará y lo que no...que de vez en cuando te entra pena, y miedo...y vuelves a buscar los blogs que antes leías a diario, a ver cómo van ellas, a ver como están, a recuperar eso que nos unió para siempre...

De vez en cuando hace falta volver a "nuestro rinconcito", llorar un poquito y decir, "por qué a nosotras, qué putada, no?". Aun pienso que esto me ha cogido por sorpresa...me levanto y no sé qué ha pasado y tengo que contármelo de nuevo, y decirme no, mira, esto es así porque pasó esto y lo otro...y por eso me alivia hablar con las que lo han pasao como yo, y sentir que en nuestro rinconcito nos pasan las mismas cosas...y que ahí nosotras nos entendemos.

Espero que tengáis, que tengamos, un feliz mes de agosto!, que lo disfrutemos muchísimo y celebremos la vida, y sobre todo un besazo a mis queridas Rocío y Belén, esas dos grandes mujeres que están ahora en pleno tratamiento, que piensen que todo pasa, y que le saquen todo el jugo a esa época tan dura que les "regala " la vida, en la que todo queda paralizado porque para seguir hay que curarse, y se ven las cosas más claras, más puras, y hay que mirar para dentro un poquito y encontrarse a una misma...eso es lo primero! Ánimo guapas que lo estáis haciendo muy muy bien!