martes, 7 de octubre de 2014

Red de mujeres

Una de las cosas que más me gustan de mi vida, es haber estudiado en un colegio solo de niñas. No se trata de política, ni de religión, ni de público o privado, no voy por ahí, voy por el tema sentimental, por la complicidad, la familiaridad, eso que se crea entre las mujeres que se ven todos los días durante tanto años, que crecen juntas y viven tantas experiencias a la vez en momentos de la vida tan importantes. Es uno de los grandes regalos que me hicieron mis padres, llevarme a mi colegio. A esa época le debo mucho de lo que soy, esa base de amigas con las que sigo, esa forma de ser y de relacionarnos entre nosotras...es algo muy muy especial que tenemos y me encanta.

Desde que salí del colegio no me había sentido igual, tan parte de algo de mujeres...pero entonces,  llegó el cáncer de mama, ese cáncer rosa, que en su mayoría nos afecta a nosotras y que me abrió de pronto un mundo nuevo y desconocido para mí, una red de mujeres que se ha ido tejiendo en este último año y medio de mi vida y que creo que llegó a su día grande el pasado domingo, el día de la Carrera de la Mujer 2014.

Recordando que el año pasado estaba en plena quimio, y no pude ir ni a ver esa marea rosa de la que todos hablaban, me puse mi camiseta y me fui dispuesta a unirme a las corredoras, sin saber aún la cantidad de emociones que me quedaban por vivir. Me había prometido a mí misma ir sí o sí, porque fueron muchas las fotos y los mensajes que me enviaron el año pasado diciendo que la habían corrido por mí, así que ahora me tocaba estar allí. Nunca he sido deportista, así que llegar en una hora y 12 minutos y 7.910 mujeres después de la primera no tuvo importancia, (aunque ahora sirva de risa para muchos de mis amigos), lo importante fue ir y llegar a la meta. Ver allí que todos estaban un poquito por mí. Me daban ganas de dar las gracias a todas y cada una de las 9.000 mujeres que había vestidas de rosa, y a los hombres que había animándonos, a los amigos y familiares. Todos los "venga, ánimo, tú puedes, campeona, ahí está la meta", eran un poco para mí, para mí no sólo allí, para mí en mi vida, porque así he vivido mi proceso de enfermedad, como esta carrera, con todos alrededor animándome, empujandome, dándome aliento, por eso os he dicho siempre que yo no tenía derecho a curarme, tenía una obligación.

Cuando llegué a la Plaza de España y vi como estaba todo teñido de rosa, me emocioné muchísimo, era mucho más de lo que me imaginaba. ¡Todas allí unidas para lo mismo! Cuántas mujeres con pañuelos en la cabeza, cuanta gente mayor, cuantas camisetas y pancartas con mensajes de apoyo...era impresionante de verdad.

El día fue cada vez más bonito, y no sólo por el sol que había, hacerlo con el equipo de Nosotras Si, salir con Ana, mi físio y apoyo tan importante en mi enfermedad, con Encarni, con Consuelo, con Gema. Que vinieran mi madre y mi hermano a animarnos, mis primos. Mi encuentro con Loreto, una chica que ha pasado por lo mismo que yo y casi a la vez, nuestras lágrimas que dijeron tanto, cuánta emoción vernos allí las dos y encontrándonos tan bien. Llegar a la meta con todas ellas y con Marina, y por supuesto con mi Diego...Las niñas de Pulseras Rosas, también allí, en la meta, ¡con todo lo que me han aportado! Mis amigas que luego fueron apareciendo, las que no pudieron estar, pero estaban conmigo con las llamadas y mensajes, las que estaban pero no nos vimos entre tanta gente....yo sólo podía decir todo el tiempo una palabra: GRACIAS!!!

En el fondo de nuestros corazones sentimos que la carrera que muchas de las que estábamos allí habíamos ganado y la meta a la que habíamos llegado, era mucho más importante que una mañana corriendo por el parque. Hemos ganado la carrera al cáncer de mama, ese cáncer que nos da donde más nos duele, que quiere cargarse nuestra feminidad, algo tan nuestro, pero cada vez somos más con las que no ha podido, y hemos llegado a la meta, y se han terminado al fin los tratamientos, y hemos llegado a ese día en el que te dicen que ya sólo irás a oncología para revisiones. ¡Sí, esa es la verdadera carrera, y nosotras somos las ganadoras!

Cuando abrí la caja de las gafas rosa que vende la AECC y leí "gracias a ti la historia continúa", sentí un escalofrío por todo el cuerpo, y pensé: es que mi vida sigue gracias a cada una de las personas que están aquí. Gracias a los médicos, a la investigación, a los voluntarios, a las aportaciones de todos...gracias a los demás mi historia continúa, mi vida sigue. Ufff es que es mucho lo que te enseña esta enfermedad, como te abre los ojos, como ves cosas que antes no veías...

Por supuesto me acordé del hospital de día, de la sexta planta...me acordé de todas esas mujeres que están ahora pasando por todo eso...es tanto lo que nos une...y les dediqué mi carrera a todas ellas.

Ahí os dejo una foto de cuando llegué a la meta, con mi fotógrafo detrás...jajajja. Ha sido un gran chute de energía positiva ver tanto apoyo, tanta colaboración, tanta sensibilización con el cáncer de mama, y me ha devuelto las fuerzas que en septiembre me habían fallado un poco, porque ha sido un mes durillo, a pesar de haber terminado el tratamiento...esto es lento, muy lento...pero con lo que viví el domingo he vuelto a ver lo afortunada que soy, y a retomar mis ganas de comerme el mundo. Allá voy!





viernes, 29 de agosto de 2014

Primer día!

Hoy es el primer día de mi recuperación, ayer se acabó el tratamiento, un año y medio de hacer planes sólo a 21 días, y hoy empieza otra etapa, la segunda parte de mi vida. Que trágica que me pongo, jajajaja, pero un poco así sí lo veo, la verdad. El médico me ha dejado claro que esta etapa es muy importante y que es parte de la curación, la recuperación posterior al tratamiento. Y me dice que para estar bien, del todo, me quedan unos 7 u 8 meses. La carita que se me quedó cuando oí eso...os la podéis imaginar! Con las ganas que tengo de estar totalmente fuerte y trabajar y hacer una vida normal! Pero no, esto también es poco a poco. Yo me he puesto un plazo más corto...2 o 3 meses para  volver al trabajo que para mí es la prueba de fuego, recuperar mi rutina.

Ayer por fin me despedí de aquel pasillo que lleva hasta el Hospital de día, de los sillones azules, de la máquina que pita, del personal tan maravilloso que atiende allí, de las agujas, del dolor de venas....ayer después de 29 sesiones entre una cosa y otra, acabé mi tratamiento. Diego, mi madre y yo salíamos los 3 como triunfadores, mirándonos y sonriendonos, ni una más, por fin. Pero eso fue ayer...

Hoy estoy ya en otra cosa. Ahora empiezo a remontar...o eso es lo que espero yo. La verdad es que como todo en la vida, cuando lo vives te das cuenta de que no es tan horrible como lo imaginabas. Ha habido cosas tremendas este año y medio, y que me ha costado mucho asumir, no os voy a engañar, pero en general, ha sido todo menos duro de lo que pensaba, la quimio no me sentó tan mal como me advertían, los meses peores fueron de enero a marzo...después de la radio estuve hecha polvo, pero de marzo aquí me he ido sintiendo cada vez mejor y haciendo más cosas. Hoy tengo los efectos normales del día siguiente al chute, sueño, dolor de espalda, el estómago revueltillo, como si estuviera llenísima de comer, esa es la sensación, pero mañana o pasado ya estoy estupenda seguro. Y el cansancio que es lo que más me dura, se irá quitando poco a poco. 

Ahora me dicen que siga controlando mi alimentacion, que empiece a hacer algo de deporte poco a poco, que vaya al dentista para algunas molestias que tengo desde la quimio, a un dermatólogo para algunas manchas y rarezas que me han salido en la piel, al ginecólogo, al otorrino porque sigo quedándome afónica casi todos los días...en fin, que además de seguir con las pruebas y revisiones de oncología, tengo que hacer un tour por todas las especialidades médicas que existen, bueno, por muchas de ellas. Eso me da perecilla, pero bueno, habrá que hacerlo. Por quejarme un poco, os diré que se echa de menos un tratamiento integral a los pacientes de cáncer, que fuese el oncólogo el que te derivase a todos esos médicos, y al nutricionista, pero bueno, no es así, te aconsejan que lo hagas y te lo tienes que buscar por tu cuenta, público o privado...cada uno como pueda. Hay mucho que mejorar en este tema, la verdad.

Quería deciros también una vez más, que soy una persona muy afortunada. Tener cáncer no es algo bueno, eso está claro, pero tener todas las armas para luchar contra él, es estupendo, y no todo el mundo las tiene. Cuando me decís valiente, fuerte, campeona....se me vienen a la cabeza muchas mujeres a las que he conocido gracias a mi enfermedad, y que os dejarían alucinados. Madres que llevan todo esto en secreto para que sus hijos no se enteren, y se levantan, se ponen su peluca, sus cejas postizas, y sólo le dicen a los niños que lo que les pasa es que están un poco cansadas. O las que no pueden dejar de trabajar, porque tienen al marido en paro y sólo descansan el día que la pinchan, y al siguiente siguen su día a día encontrándose fatal. O las que tienen siempre las defensas bajas, o problemas de alimentación y viven la parte más dura del tratamiento, con ingresos hospitalarios cada dos por tres. O las que saben que no se curarán, que tienen metástasis y que están tratando de cronificarles la enfermedad, y van tan guapas con sus pañuelos y sus sonrisas. O a la que le dicen con 26 años que debido al tratamiento nunca podrá ser madre...ufff podría hablaros de tantos casos! Esas sí son valientes, fuertes, luchadoras, campeonas, todas esas palabras que me decís a mí.

Yo sólo soy una persona afortunada, MUY AFORTUNADA, que ha podido llevar esto como ha querido en cada momento. Si he querido salir, no me han faltado planes, si he querido quedarme acostada, sólo tenía que taparme la cabeza y los demás me entendían, y me respetaban, y encima ahora puedo contar con tiempo para mí, para recuperarme del todo, sin prisas. Nadie dijo que sería fácil, pero así es un poco menos difícil. 

Poco más que contaros de este primer día "post último chute". Bueno sí, que las vacaciones han sido impresionantes. Dos semanas pasándolo bien de un lado a otro, una maravilla. Y rodeada de gente estupenda y que me quiere mucho y han hecho que me ría muchísimo y me lo pase genial. Inolvidables.

Gracias a todos por ayudarme tanto, a los más cercanos y a los menos, a los que me escribís y me decís cosas tan bonitas, o me las decís cuando me veis y os alegráis de mi recuperación. No os imagináis cuántas satisfacciones me ha dado este blog, que lleva ya más de 30.000 visitas en menos de un año que llevo escribiendo, a cuánta gente maravillosa me ha acercado. Así que seguiré  contando por aquí como va esta segunda parte de mi vida, tratando de fijarme en lo positivo y de contaros cosas buenas que estoy segura que me quedan muchas por pasar.

Besos! 

viernes, 8 de agosto de 2014

Respuestas por fin!

Llevo un año y medio como si fuera un niño pequeño viajando en coche, preguntando una y otra vez, "¿cuánto queda?". Y esta semana por fin me dieron la respuesta, el próximo 28 de agosto, "damos por finalizado el tratamiento". Sí, lo tengo por escrito, y lo leo y lo releo porque aún no me lo puedo creer. Esto se acaba señores, ¡qué alegría!.

Todo llega, eso dicen, y en ocasiones es hasta verdad. No sé si voy a estar tan contenta cuando me den el último pinchazo como lo he estado con el penúltimo, sabiendo que ya queda tan poco y sobre todo, que estoy bien. Las últimas pruebas, los marcadores tumorales, las analíticas, todo lo que me han hecho últimamente confirman que estoy perfectamente, sana como una pera. ¡Qué emoción!.

Yo soy muy impaciente, necesito saber el final de las cosas, soy así con todo. Por ejemplo, me encanta leer, pero normalmente voy a la última página antes de empezar el libro. Lo mismo me pasa con las películas, no sólo no me importa que me las cuenten, si no que lo prefiero. Sabiendo el final todo me produce menos ansiedad, menos estrés. Mis amigas siempre dicen que estoy deseando que acaben las cosas para contarlas, para ver las fotos...cuántas veces se han reido de mi teoría de los 80 años! Sí sí, esa, que me gustaría cumplir ya 80 años y ver que ya ha pasado todo...un poco bruta, lo sé, pero es que a mí la intriga no me gusta, o bueno, sí me gusta, pero me estresa, me preocupa. Por eso la vida me ha regalado este año y medio para aprender a esperar las respuestas, para que me esfuerce por ser paciente, y para que lo aproveche todo bien, dedicándole su tiempo.

Ahora ya empiezo a ver el final, ya era hora, ya me encuentro cada vez mejor, sólo tengo cansancio, y dolor o, más bien, hormigueo en las manos y los pies, eso es lo que me da el Herceptin, pero ya sólo queda un chute, así que esto está chupado.

Muchas me preguntáis por qué no me ponen la pastilla de los 5 años, y es porque mi tipo de cáncer no respondía a receptores hormonales, por eso el 28 de agosto se acaba, y ya no tengo que tomar nada más. De momento no tengo miedo a la recidiva, que en lenguaje común es que te salga el cáncer otra vez o por otro sitio. No sé sí luego me entrará...me advierten que después vienen las dudas y los miedos, y que el retomar la vida normal debe hacerse poco a poco, pero yo ahora mismo lo que quiero es que llegue ya septiembre y pueda contaros que he terminado, y que me siento fuerte para enfrentarme al mundo otra vez.

Pero como hay que saborear cada cosa a su tiempo, ahora me toca recuperarme del tratamiento de ayer y disfrutar de unos días de playa, familia y amigos, y lo demás ya vendrá.

Una vez más estoy abrumada por la cantidad de muestras de cariño que me dais, la energía positiva que me mandáis, las oraciones, todo lo que recibo, es una pasada y no sé cómo voy a agradecerlo. Así es muy fácil curarse, con la ayuda de tanta gente. Tengo amigos que dicen que las redes sociales hacen que te distancies de los que tienes al lado para sólo mandar mensajes y ver fotos de gente a la que no ves normalmente, sin embargo, a mí en esta etapa de la vida me ha parecido un regalo abrir el iPad y ver mensajes cada día mandándome fuerza y ánimo, y me ha permitido mantenerme en contacto con mucha gente que por una cosa o por otra no están en mi día a día. Ha sido, bueno, está siendo de gran ayuda, de verdad.

Buen mes de agosto a todos!



lunes, 28 de julio de 2014

La vida es ahora, esto no es un ensayo!

Yo no creo en las casualidades, creo que todo pasa por algo, ya os lo he escrito alguna vez. Así que esta mañana cuando estaba descargando y ordenando las fotos de los últimos meses en el ordenador y me he dado cuenta de donde estaba apoyada, me he dicho, "anda, un mensaje para mí!" Y quería compartirlo con todos vosotros. 

Siempre estamos aplazando las cosas que queremos hacer o podemos hacer para más adelante, para cuando estemos mejor, para cuando acabemos esto o aquello, y no nos damos cuenta que la vida es el "durante", el AHORA con mayúsculas, este momento. Creo que eso nos pasa a todos en mayor o menor medida, pero en el caso de estar curandote de un cáncer se nota mucho más. Parece que hay que pararlo todo hasta que un médico nos diga la fantástica y soñada frase "te doy el alta". Y sin embargo para eso queda muuuucho tiempo, años...así que hay que aprender a vivir con lo que nos toca, con el día a día distinto al de la mayoría de la gente, pero con un montón de cosas bonitas que aprovechar y que disfrutar.

Yo he hecho muchas cosas en este casi año y medio de tratamiento, y he disfrutado muchísimo. He conocido a gente estupenda y he conocido mejor a la gente de mi alrededor. Creo que saco mucho bueno de todo esto. Pero hay días que es muy difícil verlo así, días de cansancio, de dolor, de preguntas, en los que cuesta mucho tirar para adelante. Pero pienso en todo lo que he pasado, y entonces me levanto otra vez y me río del mundo. El verano pasado fue duro...muy duro...y así y todo tuvo días maravillosos, como el nacimiento de mi sobrina, el cariño de mi gente y hasta un precioso viaje de una semana que pude hacer, así que este verano con sus días grises y todo, es mejor que el pasado. Siempre ahora es mejor.

Esta foto es de marzo, de un fin de semana que pasamos en Madrid y de mi paseo del domingo por el Rastro, que me encanta. Le mandaba una foto a una amiga, de un cuadro que había a mi lado, y no me di cuenta de donde me apoyaba. Hoy, cuando la he visto, la he acercado y he comprendido una vez más el mensaje, así que sólo hay que creerlo cada día y ponerlo en práctica, a disfrutar el AHORA! 


Pd. Estoy muy bien, gracias por los mensajes tan cariñosos que me mandáis, y ánimo a las que me escribís que estáis empezando. Ya lo veis, se puede! Besos

martes, 24 de junio de 2014

Mi Luna

Es increíble como un olor, un sonido o una luz determinada puede revolver nuestros sentimientos desde lo más profundo, puede abrir la caja de los truenos que todos llevamos dentro, la caja de recuerdos, de sensaciones de preguntas...

Ya os había dicho alguna vez lo mucho que me gusta la playa, estar descalza, tener el pelo mojado y que me dé el sol. Ya sé que hay que protegerse del sol y más yo, después de la radioterapia y aún en tratamiento, pero con mucha protección ya puede darme un poco más que el año pasado. Yo eché mucho de menos todo eso el verano pasado, me faltaba algo, me faltaba la energía que me da el sol! Lo he podido comprobar este fin de semana.

He pasado unos días espectaculares en mi playa favorita, de la que llevo disfrutando los últimos 10 años, y en la que como dice Diego, siempre estoy bien. Qué buenos momentos pasamos siempre que vamos allí, y como ya todos sabemos, la vida son momentos! 

Estos últimos 21 días, de los que yo esperaba mucho, han sido de los mejores que he llevado desde marzo del año pasado en que empecé el tratamiento, he tenido muchos más días buenos que malos, y he disfrutado de muchas cosas que me gustan. Además he perdido algo de peso y ya me siento más normal, dicen que es que ya me voy deshinchando del tratamiento...será verdad. Aunque aún me quedan algunos kilillos para estar como antes, pero bueno, no puedo quejarme. Y encima he podido teñirme el pelo y taparme mis canas, que no me disgustaban, pero me hacían mayor. Ahora cada vez me parezco más a la "yo prequimio". El pelo sigue muy fuerte y muy rizado, para mis gusto bastante feo, yo lo llamo pelo de escoba, pero lo llevo mojado o con gomina siempre y así me gusta más. 

Cuando dos años después, y con la sensación de que me ha pasado un camión por encima, física y psíquicamente, he vuelto a ver la puesta de sol desde uno de los sitios que más me gustan del mundo, con gente de la buena a mi lado, el conciertillo de fondo, descalza y con el pelo mojado, he tenido que hacer un gran esfuerzo para no llorar, para no gritar, para no preguntar qué es lo que le ha pasado a mi vida, y para no decir en voz alta que no se podía ser más feliz que yo allí, dándole gracias a Dios por poder volver a disfrutar de las cosas que más me gustan. Me he prometido mil veces que mientras tenga salud, nunca dejaré de saborear esas cosas, esos sitios, esas sensaciones. Una pena que me haya pasado esto, pero una maravilla cómo se disfruta todo después. Es como cuando tienes mucha sed y por fin bebes agua, ¡qué bien sienta!

El otro día alguien que ha pasado por lo mismo que yo me dijo que leía mi blog y que echaba de menos que contara las cosas malas, los ratos de agotamiento sin apenas haber hecho esfuerzos, el miedo cada vez que vas al médico, la soledad de algunos momentos en que te sientes incomprendida porque el mundo sigue y tú empiezas a ponerte pesada ya con tanta enfermedad y tanto tratamiento...y le dije que tenía razón, que a mí me pasa todo eso y más, pero que me gusta escribir en los momentos que estoy feliz y pletórica para que la gente que empieza con esto o está en pleno tratamiento vea que se puede. Se puede convivir con el cáncer y su tratamiento, y se puede vencer! Por lo menos eso espero yo, que se acabe esto de una vez. Y sé que será pronto y que lo peor ya ha pasado.

Por cierto, este mes he ido casi día sí y día no al médico porque tenía muchas pruebas de control, revisión del cirujano, del oncólogo...y todo está muy bien! Seguimos en el buen camino! Mañana otra vez pinchazo, y después sólo quedarán 3! No veo el momento de terminarlos!

Ahí os dejo una foto de estos días que me ha hecho mi querida amiga Lucía, (que además de gran amiga es una gran fotógrafa), en La Luna, el bar al que voy siempre que puedo en una de las mejores playas del mundo, Zahara de los Atunes. Os lo recomiendo a todos! 


martes, 3 de junio de 2014

25 y 37

Hoy va la cosa de números, la semana del 25 y el 37. 

25 son las veces que me he sentado en el hospital de día a que me enchufen a una de esas maquinitas que pitan, 25 pinchazos en mis venas, secas ya de tanta quimio. 4 las sesiones que me quedan si todo va bien, 3 meses más de tratamiento. 

37 son los años que cumplo esta semana, ¡qué mayor! Infinitos los años que gracias a la medicina me quedan aún por cumplir. Eso es lo mejor. 

Y 21 son los días que tengo por delante para recuperarme de esta última sesión...bueno, de la sesión y de los dos días de hospital que he tenido, de recopilar citas para nuevas pruebas, ir de un lado para otro a ver lo que se puede adelantar, ufff, mejor olvidarlos. 21 días me esperan cargados de cosas que hacer, cosas que me apetece hacer, cosas que me hacen bien, desde mañana mismo...parece mucho pedirle ya a este cuerpo que empieza a estar muuuuy cansado, pero le damos un empujoncito y seguro que remonta. 

Esas son mis cuentas, las que tengo todo el día en la cabeza, porque estoy loca por terminar, y parece que ya esta vez es verdad, a final de agosto, último pinchazo, aunque esto no acaba ahí, quedan cosas importantes, revisiones, pruebas, decisiones que tomar...pero eso vendrá después. Un jefe que yo tenía, siempre me decía, "divide y vencerás", y eso voy haciendo, dividiendo, cortando las cosas a cachitos para ser capaz de afrontarlas por partes, una a una. Y así lo veo todo más fácil.

Siempre me ha encantado mi cumpleaños, con esto soy como con la Navidad, me gusta y punto. Hay gente que lo odia, que les da pena, que no lo celebran, que esperan mucho de ese día y luego se decepcionan, pero para mí no es así, me gusta siempre, y desde el año pasado más. Cumplí los 36 calva, fue el único día que salí con peluca...y como pasé mucho calor, ya no me la puse más. Y ahora cumplo 37 con este pelo rizado y raro, pero con muchas ganas de celebrar la vida, de celebrarlo todo. 

Hoy ha sido el día del superviviente de cáncer, y de pronto me he dado cuenta que era mi día! Qué fuerte, nunca me hubiera imaginado ser parte de ese gran grupo de personas que viven con cáncer y después de él. Esas personas que afrontan la vida viendo que la de los demás no se para por eso, a nuestro alrededor hay buenas noticias, la gente crece, avanza, y también las hay malas, los que se van, los que se ponen enfermos, los que están tristes. Y todo eso, mientras tenemos cáncer y luchamos contra él. A veces pienso que debería pararse todo hasta que yo termine con esto y vuelva a ser la de antes, y esté en el camino normal de las cosas, pero eso no pasa, la vida sigue, aunque a mí se me ha atascado un poco aquí. 

Así que en medio de todo esto, voy a cumplir un año más con esa alegría de ser una superviviente, y aunque la vida que tengo no se parece en nada a la que siempre planeé, tengo que reconocer que está llena de cosas bonitas, de gente que me gusta y de momentos en los que me siento muy afortunada. 

Os dejo aún con 36 años, aunque ya les queda poco. Mucho ánimo a todos los que están sufriendo, una vez más en especial a mi familia que sigue con el alma encogida por la salud de mi segunda madre, una persona muy importante en mi vida, y en la de todos los míos. Aunque sé que va a salir todo bien. 

Y muchas gracias a todos por estar ahí, por apoyarme, escribirme, demostrarme tantísimo cariño, prestarme ayuda, y todo lo que me habéis ofrecido para estos días de camino, que aunque no pueda aprovecharlos, me los quedo para siempre en mi corazón. 

Gracias! 





sábado, 24 de mayo de 2014

Ha "merecio" la pena llegar hasta aquí!

Así lo sentí ayer, los que que estaban conmigo lo entenderán. Si, después de una semana durilla, con muchos miedos, con una recaída importante con el dolor de huesos, con alguna mala noticia en la familia, momentos duros que estamos viviendo, alguna amiga que sufre una decepción, incertidumbres, decir varias veces estos días, "qué difícil es todo"...y de pronto, el viernes, con poco ánimo pero con ganas de remontar, a gritar con todas mis fuerzas, "ha merecio la pena llega hasta aquí". Y eso ayuda, y libera! 

El Herceptin este que yo a veces me creo que no hace nada, algunas veces sienta peor que las otras, y esta semana ha hecho de las suyas en mis huesos, y me dolía todo. Parece ser que es normal, que aunque yo tenga cada vez mejor aspecto hay cosas que se siguen resintiendo como mis huesos y mi corazón, que me ahogo un poquito. Pero bueno, lo importante no es quedarse con lo malo, si no aprender a vivir con lo malo, y  disfrutar de momentos como el rato que pude disfrutar ayer, salir y sentir el cariño y la fuerza de tanta gente que me quiere y me da su ánimo, su fuerza, su energía, sus oraciones. Es muy bonito y reconfortante.

Y si, merece la pena, esta lucha por curarme, por recuperar mi vida, o retomar una vida que creo que será mejor, porque después de vivir todo esto, se saborea todo más, y la vida es mejor. A veces cuesta ver el lado bueno de las cosas, volver al caminito, recuperar la paciencia, pero no hay que desesperar, se consigue, te vuelves a levantar un día como hoy con el sol en la calle y en ti, y otra vez eres capaz a de tirar de este carro. 

Mi nuevo pelo rizado y yo volvemos a estar al 100, con ganas de comernos el mundo y de seguir avanzando en este proceso que parece que no acaba nunca! Con altibajos, eso si, no os voy a mentir, pero lo importante es levantarse y volver a sentirse ilusionado y fuerte, como estoy yo hoy! 

El sendero es largo...pero no nos vamos a rendir! Así que mucho ánimo y mucha fuerza a todos, en especial a mi familia que llevamos una semanita en vilo, pero sé que todo va a salir bien! Estoy segura!