martes, 24 de junio de 2014

Mi Luna

Es increíble como un olor, un sonido o una luz determinada puede revolver nuestros sentimientos desde lo más profundo, puede abrir la caja de los truenos que todos llevamos dentro, la caja de recuerdos, de sensaciones de preguntas...

Ya os había dicho alguna vez lo mucho que me gusta la playa, estar descalza, tener el pelo mojado y que me dé el sol. Ya sé que hay que protegerse del sol y más yo, después de la radioterapia y aún en tratamiento, pero con mucha protección ya puede darme un poco más que el año pasado. Yo eché mucho de menos todo eso el verano pasado, me faltaba algo, me faltaba la energía que me da el sol! Lo he podido comprobar este fin de semana.

He pasado unos días espectaculares en mi playa favorita, de la que llevo disfrutando los últimos 10 años, y en la que como dice Diego, siempre estoy bien. Qué buenos momentos pasamos siempre que vamos allí, y como ya todos sabemos, la vida son momentos! 

Estos últimos 21 días, de los que yo esperaba mucho, han sido de los mejores que he llevado desde marzo del año pasado en que empecé el tratamiento, he tenido muchos más días buenos que malos, y he disfrutado de muchas cosas que me gustan. Además he perdido algo de peso y ya me siento más normal, dicen que es que ya me voy deshinchando del tratamiento...será verdad. Aunque aún me quedan algunos kilillos para estar como antes, pero bueno, no puedo quejarme. Y encima he podido teñirme el pelo y taparme mis canas, que no me disgustaban, pero me hacían mayor. Ahora cada vez me parezco más a la "yo prequimio". El pelo sigue muy fuerte y muy rizado, para mis gusto bastante feo, yo lo llamo pelo de escoba, pero lo llevo mojado o con gomina siempre y así me gusta más. 

Cuando dos años después, y con la sensación de que me ha pasado un camión por encima, física y psíquicamente, he vuelto a ver la puesta de sol desde uno de los sitios que más me gustan del mundo, con gente de la buena a mi lado, el conciertillo de fondo, descalza y con el pelo mojado, he tenido que hacer un gran esfuerzo para no llorar, para no gritar, para no preguntar qué es lo que le ha pasado a mi vida, y para no decir en voz alta que no se podía ser más feliz que yo allí, dándole gracias a Dios por poder volver a disfrutar de las cosas que más me gustan. Me he prometido mil veces que mientras tenga salud, nunca dejaré de saborear esas cosas, esos sitios, esas sensaciones. Una pena que me haya pasado esto, pero una maravilla cómo se disfruta todo después. Es como cuando tienes mucha sed y por fin bebes agua, ¡qué bien sienta!

El otro día alguien que ha pasado por lo mismo que yo me dijo que leía mi blog y que echaba de menos que contara las cosas malas, los ratos de agotamiento sin apenas haber hecho esfuerzos, el miedo cada vez que vas al médico, la soledad de algunos momentos en que te sientes incomprendida porque el mundo sigue y tú empiezas a ponerte pesada ya con tanta enfermedad y tanto tratamiento...y le dije que tenía razón, que a mí me pasa todo eso y más, pero que me gusta escribir en los momentos que estoy feliz y pletórica para que la gente que empieza con esto o está en pleno tratamiento vea que se puede. Se puede convivir con el cáncer y su tratamiento, y se puede vencer! Por lo menos eso espero yo, que se acabe esto de una vez. Y sé que será pronto y que lo peor ya ha pasado.

Por cierto, este mes he ido casi día sí y día no al médico porque tenía muchas pruebas de control, revisión del cirujano, del oncólogo...y todo está muy bien! Seguimos en el buen camino! Mañana otra vez pinchazo, y después sólo quedarán 3! No veo el momento de terminarlos!

Ahí os dejo una foto de estos días que me ha hecho mi querida amiga Lucía, (que además de gran amiga es una gran fotógrafa), en La Luna, el bar al que voy siempre que puedo en una de las mejores playas del mundo, Zahara de los Atunes. Os lo recomiendo a todos! 


martes, 3 de junio de 2014

25 y 37

Hoy va la cosa de números, la semana del 25 y el 37. 

25 son las veces que me he sentado en el hospital de día a que me enchufen a una de esas maquinitas que pitan, 25 pinchazos en mis venas, secas ya de tanta quimio. 4 las sesiones que me quedan si todo va bien, 3 meses más de tratamiento. 

37 son los años que cumplo esta semana, ¡qué mayor! Infinitos los años que gracias a la medicina me quedan aún por cumplir. Eso es lo mejor. 

Y 21 son los días que tengo por delante para recuperarme de esta última sesión...bueno, de la sesión y de los dos días de hospital que he tenido, de recopilar citas para nuevas pruebas, ir de un lado para otro a ver lo que se puede adelantar, ufff, mejor olvidarlos. 21 días me esperan cargados de cosas que hacer, cosas que me apetece hacer, cosas que me hacen bien, desde mañana mismo...parece mucho pedirle ya a este cuerpo que empieza a estar muuuuy cansado, pero le damos un empujoncito y seguro que remonta. 

Esas son mis cuentas, las que tengo todo el día en la cabeza, porque estoy loca por terminar, y parece que ya esta vez es verdad, a final de agosto, último pinchazo, aunque esto no acaba ahí, quedan cosas importantes, revisiones, pruebas, decisiones que tomar...pero eso vendrá después. Un jefe que yo tenía, siempre me decía, "divide y vencerás", y eso voy haciendo, dividiendo, cortando las cosas a cachitos para ser capaz de afrontarlas por partes, una a una. Y así lo veo todo más fácil.

Siempre me ha encantado mi cumpleaños, con esto soy como con la Navidad, me gusta y punto. Hay gente que lo odia, que les da pena, que no lo celebran, que esperan mucho de ese día y luego se decepcionan, pero para mí no es así, me gusta siempre, y desde el año pasado más. Cumplí los 36 calva, fue el único día que salí con peluca...y como pasé mucho calor, ya no me la puse más. Y ahora cumplo 37 con este pelo rizado y raro, pero con muchas ganas de celebrar la vida, de celebrarlo todo. 

Hoy ha sido el día del superviviente de cáncer, y de pronto me he dado cuenta que era mi día! Qué fuerte, nunca me hubiera imaginado ser parte de ese gran grupo de personas que viven con cáncer y después de él. Esas personas que afrontan la vida viendo que la de los demás no se para por eso, a nuestro alrededor hay buenas noticias, la gente crece, avanza, y también las hay malas, los que se van, los que se ponen enfermos, los que están tristes. Y todo eso, mientras tenemos cáncer y luchamos contra él. A veces pienso que debería pararse todo hasta que yo termine con esto y vuelva a ser la de antes, y esté en el camino normal de las cosas, pero eso no pasa, la vida sigue, aunque a mí se me ha atascado un poco aquí. 

Así que en medio de todo esto, voy a cumplir un año más con esa alegría de ser una superviviente, y aunque la vida que tengo no se parece en nada a la que siempre planeé, tengo que reconocer que está llena de cosas bonitas, de gente que me gusta y de momentos en los que me siento muy afortunada. 

Os dejo aún con 36 años, aunque ya les queda poco. Mucho ánimo a todos los que están sufriendo, una vez más en especial a mi familia que sigue con el alma encogida por la salud de mi segunda madre, una persona muy importante en mi vida, y en la de todos los míos. Aunque sé que va a salir todo bien. 

Y muchas gracias a todos por estar ahí, por apoyarme, escribirme, demostrarme tantísimo cariño, prestarme ayuda, y todo lo que me habéis ofrecido para estos días de camino, que aunque no pueda aprovecharlos, me los quedo para siempre en mi corazón. 

Gracias! 





sábado, 24 de mayo de 2014

Ha "merecio" la pena llegar hasta aquí!

Así lo sentí ayer, los que que estaban conmigo lo entenderán. Si, después de una semana durilla, con muchos miedos, con una recaída importante con el dolor de huesos, con alguna mala noticia en la familia, momentos duros que estamos viviendo, alguna amiga que sufre una decepción, incertidumbres, decir varias veces estos días, "qué difícil es todo"...y de pronto, el viernes, con poco ánimo pero con ganas de remontar, a gritar con todas mis fuerzas, "ha merecio la pena llega hasta aquí". Y eso ayuda, y libera! 

El Herceptin este que yo a veces me creo que no hace nada, algunas veces sienta peor que las otras, y esta semana ha hecho de las suyas en mis huesos, y me dolía todo. Parece ser que es normal, que aunque yo tenga cada vez mejor aspecto hay cosas que se siguen resintiendo como mis huesos y mi corazón, que me ahogo un poquito. Pero bueno, lo importante no es quedarse con lo malo, si no aprender a vivir con lo malo, y  disfrutar de momentos como el rato que pude disfrutar ayer, salir y sentir el cariño y la fuerza de tanta gente que me quiere y me da su ánimo, su fuerza, su energía, sus oraciones. Es muy bonito y reconfortante.

Y si, merece la pena, esta lucha por curarme, por recuperar mi vida, o retomar una vida que creo que será mejor, porque después de vivir todo esto, se saborea todo más, y la vida es mejor. A veces cuesta ver el lado bueno de las cosas, volver al caminito, recuperar la paciencia, pero no hay que desesperar, se consigue, te vuelves a levantar un día como hoy con el sol en la calle y en ti, y otra vez eres capaz a de tirar de este carro. 

Mi nuevo pelo rizado y yo volvemos a estar al 100, con ganas de comernos el mundo y de seguir avanzando en este proceso que parece que no acaba nunca! Con altibajos, eso si, no os voy a mentir, pero lo importante es levantarse y volver a sentirse ilusionado y fuerte, como estoy yo hoy! 

El sendero es largo...pero no nos vamos a rendir! Así que mucho ánimo y mucha fuerza a todos, en especial a mi familia que llevamos una semanita en vilo, pero sé que todo va a salir bien! Estoy segura! 



martes, 6 de mayo de 2014

Pasando el relevo

Como me gustaría no tener que escribir esto! Pero esto es así, cada vez conozco a más gente a las que le acaban de diagnosticar cáncer. Qué putada! Como duele enterarse de que alguien fallece, como el gran Tito Vilanova, que lo has visto hablar de la enfermedad, luchar, y sin embargo, se nos va.  Y más  todavía cuando es gente que conoces o es amigo o familiar de alguien que conoces. Qué duro! Porque aunque estemos fuertes, nos damos cuenta que a veces esta enfermedad viene para quedarse, y ese miedo siempre está...

La semana pasada le "pase el relevo" a una chica más o menos de mi edad que lleva un par de semanas con todas la pruebas, le han quitado un bulto, y si...empieza en breve con quimio, tiene cáncer de mama. No os podéis imaginar lo duro que fue para mi prepararle una bolsa con la peluca que me regalaron hace un año, (y que como ya os he dicho solo me puse un día porque me veía muy rara) y algunos sombreros y pañuelos como en su día me dieron a mi. Ufff! Se me revolvieron todos mis sentimientos, todos mis recuerdos...igual que yo, en la misma época, en esta preciosa primavera que tenemos en Sevilla, ella tiene que enfrentarse a este palo. 

La vi fuerte y animada, con la adrenalina esa que creo que nos mandan del cielo en esos momentos, y al igual que yo, sólo hablaba de lo bueno. De lo bien que se están portando todos con ella, de su familia, de que en el trabajo se han volcado y le han dicho que no se preocupe de nada...otra tan afortunada como yo, qué bien, qué alegría me dio verla así. Creo que es la mejor forma de afrontarlo, apreciando todo lo bueno que tenemos y todo lo que se pone a nuestro favor.

Preparando su bolsita, una muy amiga mía me dijo que le preparase también algunos consejos....pero no me gusta esa palabra. ¿Consejos? No. Mejor le cuento un poco de cómo me ha ido a mi, y qué he hecho yo para ser parte de mi curación, que creo que es fundamental. Poner de mi parte con todo lo que puedo.

Para empezar, lo que hice desde el primer momento fue escuchar. Escuchar a todo aquel que me decía algo que podría ayudarme a mi o a los míos. A veces era mucha la información, pero prefería saberlo todo, todo lo que podría pasarme y todos los medios que tenía para afrontarlo mejor o prepararme mejor. 

Escuché a gente que había pasado por lo mismo. Como a mi querida Falia, que no dudó en dedicarme una tarde entera en la tienda con Ana y Lucía y darme pañuelos preciosos....nunca lo olvidaré. A mi amiga Rocio, gran luchadora y vencedora que se plantó en mi casa a contármelo todo y a ponerse a mi disposición. A mi compañera Amparo...que está sacándole todo lo bueno a la peor experiencia de su vida. Y a mi querida Patri, que vino con su bolsita llena de pañuelos preciosos, muy bien planchaditos, para contarme como llevó ella sus años de enfermedad, que aunque no fue cáncer, fue muy dura también y con efectos parecidos. Yo nunca olvidaré alguna de las cosas que me dijeron, la que más me llegó y me he repetido todo este año: "se generosa con los demás". Qué bien me hizo esa frase! Comprenderla y ponerla en práctica. Entender el sufrimiento de los que me quieren y saber hacerlos partícipes y estar bien por ellos...si, esa frase me hizo mucho bien!

Además de escuchar a los demás, decidí hacer todo aquello que me recomendaban, por ejemplo, en el hospital, Sara me habló del Reiki. Me contó que eran sesiones voluntarias que se impartían allí mismo para los pacientes de oncología....y allí que fui yo. Me ha gustado desde el principio, y sigo acudiendo cada vez que hay hueco, y sobre todo he aprendido mucho del gran equipo de voluntarios que lo imparten, qué charlas más productivas! Qué abrazos con más mensajes! Ellos me recomendaron también el yoga y estuve un par de meses, aunque luego lo dejé cuando empecé a encontrarme demasiado cansada. Tengo que retomarlo. También en el hospital, después de mi operación, estuve acudiendo a los grupos de mujeres afectadas por el linfedema, que aunque no era mi caso, porque conseguimos salvar mis ganglios, estaban en la misma situación que yo en todo lo demás, y me vino genial esa especie de puesta en común para no sentirme tan sola ni tan bicho raro con todo lo que me está pasando. Y allí lloré mucho, todo lo que no había sido capaz de llorar en casa ni con mis amigas...pero me vino muy bien, la verdad, lo necesitaba.

No dudé tampoco en pedir ayuda psicológica en la Asociación Española Contra el Cáncer. Aunque yo me veía bien, lo cierto es que se necesita hablar con un profesional de vez en cuando. La familia y los amigos son fundamentales, pero hablar con alguien que sabe tanto de esto y de las emociones que se generan, de cómo vamos asumiendo cada paso, cómo va afectando a nuestro alrededor...creo que es muy importante y nos hace mucho bien. Yo siento que Enia, la gran psicóloga a la que yo voy, me tiene tomado el pulso cada mes, y eso me da seguridad. Cuando tengo algún pensamiento raro, o más miedo de lo normal, siempre los apunto para luego charlarlo con ella. Es genial. Y creo que la familia también debería ir de vez en cuando, pero con los míos aún no lo he conseguido.

También, como ya he contado en otro post, fui a conocer a las niñas de Pulseras Rosas y su preciosa tienda, que me ayudaron muchísimo con los pañuelos, las cremas y las charlitas que hemos tenido. Y últimamente he visitado Efecto Positivo, otra tienda dedicada a nosotras. Bueno, es más que una tienda, hay atención psicológica, peluquería, lencería, y un equipo que te atiende de maravilla. Recomiendo a todas ir a conocerlas. Ellas saben nuestras necesidades y nos ayudan mucho, de verdad. 

Otra recomendación que me llegó por muchas y diferentes personas, fue que viese la conferencia del doctor Alberto Martí Bosch, sobre la forma en que el cuerpo puede curarse sólo, de forma holistica, la alimentación alcalina, los baños de sal...como todo, creo que es bueno escucharlo, y sin obsesionarnos, llevar a la práctica lo que podamos y creamos que nos puede ayudar. Os recomiendo al menos verlo, porque es muy interesante.

Además, desde que supe que tenía cáncer me puse a leer todo lo que pude. Me dediqué a comprar libros, a buscar información por internet, y así llegué a los blogs que tanto me sirvieron de guía y apoyo al principio, y gracias a ellos, me decidí a escribir...la verdad es que escribir me ha hecho mucho bien, compartir mi experiencia con todo el que quiera leerla, y disfrutar de todo lo que a través del blog he recibido de los demás.

Hay por aquí grandes luchadoras y sobre todo grandes escritoras, como Guru, y sus "Gotas de agua dulce", Mei, con su "Teta Rota",  Paula, y su "Nodramapausia", Olga, y su "Te prometo que me voy a poner bien", María, de "Con cáncer y estupenda", Nieves, y su gran "Teikitisi", Tatiana, y su "Cáncer de mama...la batalla de mi vida"...en fin, hay tantas! Yo no me perdería estos grandes testimonios. Algunas de ellas no lo están pasando precisamente bien ahora. Las temidas metástasis, las recaídas, han hecho acto de presencia en sus vidas y ahí están luchando con más ganas y más fuerza si cabe. Desde aquí aprovecho para enviarles todo mi apoyo y todo mi cariño. Ya las siento como parte de una gran familia y me duele mucho que sufran. 

También pasaron por mis manos muchos libros de autoayuda, comencé a leer a Luis Galindo, también libros de alimentación para ayudar durante la quimioterapia. Me regalaron "La enzima prodigiosa", y "Alimentacion contra el cáncer", de Odile Fernández, una doctora que sufrió cáncer y se dedicó a buscar su sanacion en su modo de vida y su alimentación. Creo que es un libro muy interesante y tiene un blog que también me gusta mucho. Yo todo lo que leo, intento ponerlo en práctica, pero sin obsesionarme, como os he dicho antes. Más verdura, más fruta, un poco de cúrcuma, intentar caminar una hora al día...poco más, la verdad. Pero bueno, hay personas que conozco que siguen sus indicaciones al pie de la letra y les va genial, así que os animo a todos a leerla por lo menos. 

Y por supuesto, algo que ya hacia antes, pero desde que estoy enferma hago más, es que rezo mucho! Y gracias a tanta gente que me quiere y se acuerda de mi, tengo la mesilla de noche que parece el altarcito de un torero!

Y hablando de toreros, os dejo ya que tengo que arreglarme para irme a la Feria! Que me enrollo como una persiana, igual que hablando, y otra vez he escrito un post eterno...jajaja. Espero que estas cosillas les sirvan a las que acaban de enterarse que tienen cáncer, y en especial a la chica a la que hace pocos días le pase el relevo.

Ahora a disfrutar, que ya estamos en feria, y aunque es el segundo año que no puedo colocarme mis trajes y mi flor, iré a echar un ratito con mis amigos y mi familia, y a "brindar y brindar, porque nos sobran los motivos" como dice mi amiga Carmen. Por cierto Car, pa tu caseta voy!

Besos a todos! 

lunes, 21 de abril de 2014

Sigo aquí!

Una vez más no sé como empezar para agradecer todo el cariño que recibo por todas partes. A todos los que me estáis preguntando por qué no escribo desde hace casi un mes lo primero agradeceros los mensajes, el interés, los ánimos...todo lo que me mandáis, y luego deciros que estoy bien, que no he escrito porque van pasándome cosas y se me van acumulando! Y bueno, vamos a decir toda la verdad, he tenido días durillos, si...ahora os cuento.

Este último mes, como ya escribí, ha sido el aniversario de mis primeras veces de todo lo relacionado con el cáncer, y empecé bien, pero fui perdiendo fuerzas como un globo que se deshincha. Aunque por fechas este año no ha coincidido, todo empezó en Semana Santa, y no sé si habrá sido el ambiente, los olores, la música...pero lo he revivido todo muchas veces sin quererlo, y no siempre me ha sentado muy bien.

Hay cosas que he querido repetirlas para vivirlas desde esta nueva situación, dando gracias porque lo peor ya pasó, pero a veces se te enciende algo dentro, algo que está apagado normalmente y que te dice, ¿pero por qué tuvo que pasarme todo eso? ¿Y por qué ahora estoy así? Y claro, pues te da bajoncillo.

Yo tenía muchas expectativas en vivir estos días desde el agradecimiento, siendo consciente de la suerte que tengo de haber pasado ya el primer año malo, de no tener la incertidumbre del año pasado, pero las fuerzas me han fallado mucho, las físicas y las psíquicas. Pensé que iba a poder hacer más cosas, salir más, disfrutar más y sólo ha podido ser algunos días y a ratitos. Eso de salir de casa por la mañana y volver por la noche es para días puntuales, pero para pasar toda la semana y con el calor que hemos tenido, para mi cuerpo es imposible. Empezaban las piernas con sus dolores a los que ya me tienen acostumbrada, luego se me iba bajando la tensión y yo intentaba arreglarlo con Coca Cola o café, y cuando ya veían que yo seguía aún sin fuerzas, entraba en acción el dolor de cabeza, y con eso ya no hay quién pueda! Así que los días se me quedaban en 3 horitas o poco más...eso me ha agobiado bastante.

Como dice Sandra Ibarra en su libro y en una entrevista que leí el otro día, levantarte y que no te duela nada es el mejor de los regalos! Lo primero que hay que agradecer todos los días. Eso no se valora hasta que no se está con dolores constantes. 

Y con ese bajoncillo físico, pues ya os podéis imaginar, el psíquico casi que venía solo...así que un poco decepcionada de ver mi realidad. Yo siempre he oído a los mayores decir que en la vida lo difícil no es sólo llegar, sino mantenerse...y ahora comprendo que es una gran verdad. Yo he vivido esto con mucha fuerza, lo he peleado con muchas ganas, pero ya se me está haciendo cuesta arriba, cada vez más...y sigo sin fecha de final, que es lo que más agobia. Y luego habrá que ir tomando decisiones...volver a pasar por quirófano...en fin, me queda bastante, y enfrentarme a mi nueva situación este verano...con estos pelos! Bueno, suena muy trágico y tampoco es para tanto, un coñazo, eso si. Perdón por la palabra, pero es lo que es.

Pero sería muy injusto transmitir sólo cosas malas, con la cantidad de días bonitos que ha tenido este último mes! Lo primero contaros que el día 27 de marzo tuve cita con mi oncólogo, y aunque no fue de las que más me gustaron, por sus prisas, su residente...en fin, cosillas que me molestan, lo cierto es que me dio una gran noticia, mi gammagrafía ósea estaba bien, no hay nada en los huesos! Qué alegría! Con los dolores que tengo, a veces es imposible no pensar en la terrible palabra "metástasis", que también se puede ya vivir con ella, que la medicina ha avanzado mucho....pero bueno, yo no la quiero, gracias.  Así que mucha tranquilidad de que me vuelvan a confirmar que estoy "limpia".

Luego agradeceros los muchísimos mensajes por todos los medios que me llegaron tras escribir que hacia un año del diagnóstico, qué pasada, cuantas cosas bonitas! Gracias, gracias y mil gracias! Y sobre todo, lo que más me emociona es la gente que me escribe para decirme que les estoy ayudando a llevar esto, que se sienten más acompañadas al ver que nos pasan las mismas cosas, y me piden que no deje de escribir, eso es lo más!

Algún que otro encuentro inesperado que me ha llenado de alegría, reuniones familiares, un par de fiestas de esas en las que vas con tus amigas pero además te encuentras con gente a la que te hace mucha ilusión ver, comiditas que se alargan toda la tarde y que te hacen comprobar de nuevo que hay personas con la que no hace falta hablar todos los días para sentir confianza, complicidad... y un año más, todos los detalles de mis amigos y primos cofrades que de verdad me llegan al corazón. Como agradezco que me digan que me han tenido en sus oraciones! No creo que pueda demostrar nunca lo suficiente lo que significa todo eso para mí. Alguno tiene agobiados a todos los Cristos y todas las Vírgenes de Sevilla y sobre todo de Triana, (que le caen más cerquita) hablándoles de mí, un día le van a decir que hay más gente! Jajaja. Gracias Gordi!

Y por último, el broche de oro, el concierto de mi querido Manuel Carrasco. ¡Es que me encanta! Ir con mi hermana Isa, me gustó más todavía, porque la adoro, y porque no parece que tenga 16 años menos que yo. ¡Cuánto disfrutamos! No os podéis imaginar lo emocionante que fue la dedicatoria que nos hizo al cantar Mujer de las mil batallas, esa canción que ya me sabía de antes pero de pronto me convertí en una de las protagonistas. La letra cuando te toca te das cuenta de la fuerza que tiene, y encima todo el palacio de congresos que estaba a reventar de pie y cantándola...uffff me vuelvo a emocionar! Que pedazo de regalo de Reyes me hicieron mis primos! Que gente más buena tengo siempre a mi lado! Con eso me quedo!

Hoy me ha vuelto a tocar Herceptin, mis tres horitas enchufada en el hospital de día. Llevo 23 sesiones entre unas y otras...y aunque no me sienta muy mal, se me hace muy muy pesado ese ratito. Hoy he decidido oír música, normalmente charlo con mi madre que está allí la pobre sólo por acompañarme, o con mi rubia que siempre va un ratito (o dos...), pero hoy he hablado poco la verdad.   Aquello me devuelve a una realidad muy dura, y hoy no tenía muchas ganas...ahora a recuperarme y disfrutar de los 21 días que me quedan por delante para el próximo pinchazo.

Gracias por seguir ahí. Os cuento más cositas en breve.  








martes, 25 de marzo de 2014

Un año!

Hoy es un día normal, un día cualquiera, un martes 25 de marzo en el que no tengo ningún plan especial...un día muy diferente al del año pasado en el que tuve que enfrentarme a la temida noticia, tenía cáncer, y eso tampoco es que fuese mi plan, a veces nos olvidamos de que el plan ya nos lo tienen hecho...ese me vino solo, sin avisar, se impuso por encima de todo lo demás. Ahí todo pasó a un segundo plano, todo lo inaplazable, lo urgente o lo importante que tuviese que hacer ese día se quedó parado en aquel Lunes Santo...porque llegó la enfermedad, el bicho, como yo le llamo, y desgraciadamente una noticia así lo llena todo.

Podría contaros cada minuto de ese día, desde que fuimos al laboratorio y leímos lo que había, hasta la espera para que el médico nos lo explicara. Podría contaros el nerviosismo de ver a mi hermana y a Diego oír al médico sin poder contener las lágrimas, y luego ir a contarles todo aquello a mi madre y a mis otros dos hermanos...que cosa más dura, qué fuerte...qué frialdad y que normalidad le dimos a todo. Yo no quería tragedias...supongo que no les dejé expresar todo lo que sentían, pero era yo la que no podría haber soportado verlos hundidos. La primera llamada para contárselo a mi mochila...el resto que hice para contárselo yo a algunas personas, a algunas amigas...en fin, todo lo que pasó aquel día lo recuerdo segundo a segundo, como una película, cada reacción.... Ahora no sé cómo pudimos comer, cenar y dormir después de haber oído todo aquello...pero en el fondo todos somos fuertes, y lo que no nos imaginamos que vamos a poder soportar, también lo soportamos.

Pero para mí no es sólo importante el día de hoy, si no que toda esta semana la he vivido llena de emociones, unas contenidas y otras no, porque fue una semana muy intensa la de hace un año...la llamada del médico, el temernos lo peor, la despedida de mis compañeros diciendo"seguramente vuelvo mañana, pero por sí acaso...", y no, no volví. Aún no he vuelto después de aquella biopsia tan dolorosa. La espera con mi familia y mis temores o premoniciones, la llamada del laboratorio diciendo que tendrían que completar la biopsia con la "inmunohistoquimica"...y poner esa palabra en Google, que ya te vas haciendo una idea de lo que te espera.

En fin, fue una semana entera como viendo que venía un túnel, y un día en el que por fin llegó. Hoy hace un año de aquel día en el que todo cambió. Yo cambié, y todos los que me quieren cambiaron...pero como he dicho muchas veces, el cáncer venía contra mí, pero el resto del mundo se puso a mi favor. Parecía que todos sacaban sus mejores armas para ponerlas a mi disposición. Fueron muchas señales, muchas coincidencias, muchas casualidades en las que ya sabéis que no creo, las que me hicieron ver que podía, y entregarme a esto con todas mis fuerzas y todas mis ganas sin pararme nunca a preguntarme por qué a mí ni por qué ahora. Sentía que recuperarme no era un derecho, si no una obligación, tenía que intentarlo y tenía que conseguirlo.

Esta última semana, sin darle mucha importancia, la he llenado de buenos momentos, he querido que cada día tuviese algo bonito para celebrar que hace un año los médicos veían mi futuro con mucha incertidumbre. Y lo he conseguido, con una comida agradable, cafelito con amigas de las que están siempre, ratito con una amiga a la que veo poco y conociendo a su hija, y por supuesto, con el bautizo de mi sobrina donde sé que todos sin decirlo estábamos celebrando que el cáncer ya se ha ido y sus secuelas cada vez se notan menos. ¡Todos estaban tan bien! sé que en la mente de todos estaba el susto que pasamos hace un año. Pero no hizo falta hablarlo, sólo disfrutar, reírnos, cantar y bailar todo lo que pudimos. Un día inolvidable.

Han pasado muchas cosas que nunca pensé que me tocarían a mi, aún me están pasando, pero mirando atrás me salen muchas sonrisas, mucha emoción, mucho agradecimiento, mucho cariño del bueno, del que se queda para siempre, mucho aprender de cómo somos, para bien y para mal. Esta enfermedad te hace ver las cosas más claras, sin aditivos, quita lo accesorio y deja sólo lo principal...todo esto me ha dado libertad, no sé explicarlo. Libertad para aceptar y expresar lo que siento, lo que quiero, lo que me gusta y lo que no. Supongo que el cambio físico hace mucho, por no poder elegir, por tener que aceptarlo...No sé, quizás es contradictorio, pero así me siento, mucho más libre. Ayer lo hablaba con dos "dulces" amigos, (jajaja, vosotros me entendéis), que me veo estupenda siempre. Creo que he dejado de preocuparme por las apariencias, por como me ven los demás, por la talla, por el pelo...para mí lo importante es estar, y punto, esté guapa o fea, más o menos gorda y con más o menos pelo.

Y con todo esto, lo que quiero es compartir y celebrar que he vivido un año más desde aquel terrible momento en el que me sentía tan pequeñita ante la palabra CANCER, que en mi familia era sinónimo de muerte, y no me imaginaba el futuro, todo estaba por pasar...escuchar por primera vez "los porcentajes de supervivencia" en boca de un médico y dirigido a tí, no es nada agradable, la verdad, es muy impactante. Pero ya véis, se asume, se enfrenta, y hoy celebro estar dentro de esos porcentajes. 

Hoy quiero animar a las que ahora empiezan a luchar por su vida, a decir que no ha llegado aún su momento. Desgraciadamente he sabido de varias personas últimamente a las que acaban de diagnosticarles cáncer, y se me encoge el estómago la verdad. Pero luego me miro, y veo que podemos con esto, que somos capaces de enfrentarlo por lo menos. Hay que ser fuerte, no tener miedo, y en mi caso tengo la suerte de tener fé, y eso ayuda muchísimo. Y no sé cómo, pero pensar que todo pasa, que se acaba, y de pronto ha pasado un año..

Ahí estoy yo el día que recibí la noticia, que quise hacerme una foto porque le temía muchísimo al cambio físico...hoy no soy así en absoluto! tengo varios kilitos de más, el pelo muy corto y gris, y muchas cicatrices que no se ven...pero hoy soy mucho más fuerte que la que véis ahí, mucho mayor, mucho más madura, mucho más consciente de lo que es importante y lo que no, mucho más disfrutona (y eso que antes ya lo era, jajaja), y con mucha más capacidad de enfrentarme a lo que venga. En esa foto estaba más enferma que nunca, el cáncer campaba a sus anchas por mi cuerpo y se empezaba a meter en el sistema linfático...y yo tenía ese aspecto aparentemente tan bueno...hoy, un año después, soy una mujer sana, que tuvo cáncer y que está feliz porque la primera batalla la ha ganado, la guerra es larga y aún es muy pronto para decirlo...Pero la primera vuelta, como dicen los futboleros, la he ganado yo. Y por goleada!

Ahora me quedo con la letra de una chirigota que me emocionó el otro día, un mensaje para todas aquellas personas que se enfrentan a este desconocido mundo del cáncer: "aquí hay que apretar los dientes, no asustarse, que se puede".

ÁNIMO!!!! 



miércoles, 5 de marzo de 2014

Mi "normalidad"....

Siempre queremos lo que no tenemos, y a veces no nos acordamos de cuanto hemos deseado este momento. Eso me esta pasando a mi. Yo ahora quiero un imposible, quiero estar bien ya! Quiero acabar con todo esto y si puedo olvidarlo, mejor, sin embargo, para eso queda mucho...y lo que me parece mentira es que si hace unos meses me hubieran preguntado cual era mi mayor deseo, yo hubiera dicho exactamente lo que tengo hoy, tener pelo, no tener que ponerme pañuelo, no tener ganas de vomitar, encontrarme relativamente bien, no ir tanto al hospital, y haber pasado lo peor...sin embargo ahora no quiero esto! O mejor dicho, no me conformo solo con esto!

¿Y que me queda?. ¿Machacarme pensando que esto no es lo que quiero?. ¿O preguntarme por la otra opción?. Pues vamos a ver, la otra opción era peor, antes estaba peor, aunque reconozco que me sentía más fuerte. Mi padre, que era muy exigente siempre decía que había que compararse con los mejores, no con los peores, para así siempre aspirar a más. Sin embargo ahora tengo que llevarle la contraria a papá...me comparo con los que están peor, o mejor dicho, conmigo misma cuando estaba peor, y así veo todo lo que he superado y todo lo que he sido capaz de vivir sin hundirme, y sin duda lo de ahora es mejor.

Sí, si la otra opción es la de hace unos meses, prefiero estar como ahora, por supuesto! Pero ahora hay que buscarle a esto sentido cada día, o mejor dicho, cada rato de cada día...cuando se está en plena guerra se es más fuerte, pero ahora es como estar en tierra de nadie...ni mal del todo, ni bien del todo. No puedo trabajar, pero tampoco puedo estar todo el día descansando...uffff, es complicadillo, la verdad.

Ahora estoy disfrutando de esa "normalidad" que muchos ven en mi sólo porque tengo pelo, pero lo cierto es que esta etapa, aunque mejor que las anteriores, y aunque la deseara muchísimo, no se parece en nada a lo que para mí es normalidad, y lo peor es que según me cuentan todos los que están implicados en este proceso, (médicos, psicólogos, enfermeras, otras pacientes que ya han pasado por esto...), mi normalidad nunca va a ser exactamente la de antes. O puede que tarde mucho tiempo en ser la de antes. Así qué voy a intentar hacerme a la idea y no agobiarme mucho, y recordar que todo es por mi bien, que estoy invirtiendo en futuro, para asegurarme una laaaarrga vida. Pero me cuesta...

Algunos días me revelo, y de pensar las pocas cosas que puedo hacer, decido no hacer ninguna, paso, me aburro y ya está, pero luego al día siguiente vuelvo a levantarme con ganas de comerme el mundo, y valorando lo poquito que puedo hacer. Un paseo, una comida o un cafelito con amig@s, un rato con mis sobrinos, estar con toda mi familia...si, eso es lo que hay, poca cantidad, pero mucha calidad, y eso es una suerte.

Mañana tengo otra vez pinchazo, qué pereza me da! Otra vez 3 horitas allí enchufada, recordándome que he tenido cáncer y que aún estamos luchando contra él, y otra vez a encontrarme regular unos días, y a estar otra vez más cansada...Pero bueno, es lo que hay, y no voy a estar todo el día lamentándome, no sirve de nada, trataré de reinventarme cada día, como nos contó el otro día Luis Galindo en una conferencia fantástica a la que tuve la suerte de acudir, y disfrutando de esta "normalidad" tan poco normal que tengo ahora.

Ahí os dejo una fotillo de esos ratos normales y buenísimos que tengo la suerte de poder vivir, un cafelito al sol y un rato de risas y buena compañía. Ah! Y mi melenon, que ya me hago raya y todo! Jajaja

Hasta la próxima! Y gracias de nuevo por estar ahí, y gracias a los que me habéis escrito últimamente, a los que he podido contestar y a los que no, todos los mensajes de ánimo son importantes y me hacen mucha ilusión, de verdad!